A Alberto Contador le ‘robaron’ un Tour de Francia y un Giro de Italia
Este año se han cumplido una década de uno de los momentos más duros en la historia del ciclismo español. En 2010 Alberto Contador dio positivo por clemburetol en el Tour de Francia y perdió un Tour de Francia y un Giro de Italia, dos triunfos que le habrían dado la victoria en 9 grandes vueltas siendo solo superado por Eddy Merckx con 11 y Bernard Hinault con 10.
La sanción definitiva del TAS llegó el 6 de febrero de 2012 y el ciclista madrileño fue desposeído del Tour de Francia 2010, la Volta a Cataluña 2011, el Giro de Italia 2011, la medalla de bronce en el Campeonato de España de Ciclismo en Ruta de Contrarreloj de 2011 y la medalla de plata en el Campeonato de España de Ciclismo en Ruta 2011.
Este positivo de Alberto Contador generó una enorme polémica ya que fue sancionado con dos años por un positivo de 50 picogramos por mililitro (0,00000000005 gramos/ml) de clembuterol en la muestra de orina obtenida el 21 de julio de 2010 (procedente de la etapa del 20 de julio).
Alberto Contador además de perder el triunfo de un Tour de Francia y un Giro de Italia no pudo volver a competir hasta 6 de agosto de 2012. El ciclista madrileño fue sancionado en el mejor momento de su carrera deportiva, con 27 años, y desde ese momento no volvió a ganar ninguna edición más del Tour de Francia.
“A Contador le quitaron sus triunfos de forma injusta”
Alberto Contador se defendió señalando que la procedencia de ese clembuterol venía de la ingesta de carne, algo que ha sido corroborado por científicos y una defensa que ha servido a otros deportistas para no ser sancionados.
Tomas Martin, (profesor de farmacología, especialidad farmacocinética y farmacodinámica de la Universidad de Tennessee) fue uno de los científicos que analizó las muestras de Alberto Contador y es contundente. “A Alberto Contador le quitaron sus triunfos de forma injusta. Desde 2010 he participado en algunos otros casos que involucraban dicha sustancia y la experiencia de dichos casos lo único que ha hecho ha sido reforzar (si es que era necesario) mi conocimiento sobre la tremenda injusticia que sufrió este ciclista”, comenta el científico.
El tribunal aceptó que la teoría de la carne contaminada era técnicamente posible pero no le quitó la sanción a Alberto Contador. “El consumo de dos filetes contaminados en la secuencia descrita en el caso resultara en 50 pg/mL en orina. También aceptó que las tesis de transfusión de plasma y de sangre contaminados con clembuterol no eran posibles, pero decidió que en Europa era extremadamente difícil encontrarse carne contaminada, a pesar de que la profesora Sheila Bird, de forma muy clara demostró con datos cuantitativos que el sistema de monitoreo no era lo suficientemente amplio como para garantizar dicha creencia. En tales circunstancias, el TAS tomó una salida cómoda como lo fue el decidir que se trató de una contaminación alimentaria de origen desconocido, con lo cual el ciclista no era sancionado por doping voluntario sino por negligencia (por supuestamente no controlar la fuente de dicha contaminación)”, comenta Tomas Martin.