El ciclista noruego sorprendió con ese peso defendiendo 10 días el maillot de la montaña y es, con 700 kilómetros, el ciclista que ha estado más tiempo en fugas tras su decisión de engordar hasta los 80 kilos y olvidarse de ser una réplica de Vingegaard

Abrahamsen, el 'rey de la montaña' en el Tour que decidió "dejar de parecer enfermo con 60 kilos y engordar 20 para ser mejor ciclista"

Con 27 años Abrahamsen tomó una decisión sorprendente. Decidió que iba a dejar de ser un escalador con pinta enfermiza y comenzó a engordar mucho de manera consciente.

Ver a Jonas Abrahamsen con su rotunda figura en una fuga en una etapa del Tour de Francia se ha convertido en algo habitual. El ciclista noruego suma 700 kilómetros escapado del pelotón y se ha convertido en uno de los más combativos de la carrera.

Sin embargo, más que su constante espíritu de lucha, lo que más destaca del ciclista del Uno-X es que con 80 kilos sea capaz de rodar con tanta soltura en la alta montaña. La razón está en que siempre ha destacado como escalador pero llegó un momento que se cansó de estar continuamente peleando con la báscula y sacrificándose en extremo para conseguir un peso adecuado.

"Antes me alegraba llegar a 900 vatios, ahora consigo 1.500"

El ciclista noruego reconoce que se le agotó la paciencia y decidió que o "dejaba de parecer un enfermo con 60 kilos y engordaba o el ciclismo iba a dejar de ser algo para disfrutar".

Después de años de caer en el peso pluma de 60 kg, Abrahamsen decidió poner el foco en el otro lado de la ecuación de vatios por kilo: "Estaba demasiado delgado. Para mí, 80 kilos era un buen peso para dar un paso adelante y ser mejor. De hecho, con 60 kilos mis resultados estaban bajando y tenía que hacer algo. Sabía que engordar 20 kilos más eran lo mejor para mí y, desde entonces, cada día he estado mejor y cada año mejor".


Abrahamsen mostró a los periodistas sus datos de potencia en una etapa que son los mejores de su carrera durante cuatro horas. “Recuerdo que cuando me ofrecieron un contrato de dos años, me arriesgué a ganar algo de peso. Recibí mucha ayuda de mi equipo y pasé de 60 a unos 80 kg. Eso fue una gran diferencia. Antes me alegraba cuando superaba los 900 vatios pico, ahora tengo 1.500”.

"Si estás delgado tienes que ser muy bueno para llegar a la cima"

El enfoque de Abrahamsen en los vatios en lugar del peso lo ha convertido en una máquina todoterreno al estilo de Wout van Aert, un ejemplo para cualquier joven profesional consciente del peso: "Cuando estás delgado tienes que ser muy bueno para estar en la cima. Cuando rondas los 80 kg y tienes más potencia máxima, puedes hacer muchas cosas, como ayudar a otros a ponerse en posición, o puedes hacer un sprint en un grupo pequeño o puedes hacer una escapada".

Abrahamsen defiende que con 80 kilos "tienes muchas más oportunidades de destacar en el ciclismo actual. Creo que eso es muy bueno”.


Jens Haugland, director deportivo del equipo Uno X destaca la capacidad de trabajo de Abrahamsen: "Nunca se cansa, aunque nunca descansa. Es bastante extremo en su entrenamiento y se pasa de la raya. Cuando haya completado su temporada con 40.000 km de entrenamiento, hará un 'Everesting' tres días después”.