Alberto Contador revela el momento en el que pasó más miedo en toda su carrera: “Todo el pelotón pasó pánico, miedo, terror, no se lo deseo a nadie”
Alberto Contador no tiene dudas sobre el momento en el que ha pasado más miedo encima de su bicicleta en toda su carrera, un momento que también le puede haber pasado a miles de aficionados. Para la leyenda del ciclismo pasar por los túneles largos y que no están iluminados le generaban un momento de ansiedad que no podía controlar.
En numerosas ocasiones, en las Grandes Vueltas y en otras carreras por etapas, los ciclistas en las etapas de montaña tienen que pasar por numerosos túneles en los que la iluminación en nula o escasa. Alberto Contador no tiene dudas que él nunca ha pasado tanto miedo como lo que vivió en una etapa en la Vuelta al País Vasco.
“Recuerdo una ocasión que pase mucho miedo en un túnel en una Vuelta al País Vasco y fue porque el equipo electrógeno se cayó en el último momento y no era muy largo, a lo mejor de 300 metros, pero se hizo completamente negro, como si fuese de noche”, comentó el ciclista madrileño.
Alberto Contador desvela que no ha pasado más miedo en toda su vida disputando una carrera.
“Tú ese momento a oscuras sólo te podías poner a pensar a que corredores tendrías a un lado y al otro. Había algunos corredores que se fueron para los lados para poder intentar tocar la pared. Al final de oscuridad total fueron siete segundos pero cuando salimos del túnel teníamos pánico. El que quiera adrenalina que haga esto. Fue una situación de miedo, de terror, de impotencia, yo lo tengo grabado como si fuera ayer”, comenóa el doble ganador del Tour de Francia.
Alberto Contador recuerda que por suerte no hubo ninguna caída, algo que fue un milagro con todo un pelotón pasando un túnel de 300 metros a oscuras.
“La Vuelta al País Vasco en ese caso había hecho los deberes pero el equipo electrógeno se cayó en el último momento y pasamos ese túnel, en el que por suerte no hubo ninguna caída. Si estás un túnel y se va la luz lo que tienes que hacer es no tocar el freno e intentar seguir y que sea lo que Dios quiera pero es una sensación que no se la deseo a nadie. Es como esa sensación cuando te vas a caer por un precipicio, que estás soñando y luego dices que no es verdad, pues esto es lo mismo”, narró el doble ganador del Giro de Italia.