Así se trabajaba Alberto Contador la lealtad de sus gregarios "para que en julio en el Tour se dejaran la vida por el líder"
Alberto Contador tenía un inmenso talento para el ciclismo pero siempre tuvo claro que sin un buen equipo a su alerededor y una buena relación con sus gregarios habría sido imposible alcanzar sus objetivos.
El ciclista madrileño nunca olvidó que "la relación es la relación de líder, pero tú, como líder te tienes que ganar el cariño y el afecto de todos....
Contador trabajó siempre intensamente la relación con los compañeros que debían ayudarle: "A Los gregarios hay que cuidarles mucho. Los deportistas no somos dioses. El ciclismo es un deporte en el que solo gana uno, pero en el que sin equipo no haces absolutamente nada. Tienes que intentar hacerte amigo de ellos, conocerlos, saber de su familia. Es una cuestión de creer en las personas".
"Tienes que ganarte a tus compañeros a través de la amistad"
El método que utilizó Alberto Contador para ganarse a sus gregarios se basó en la cercanía: "Tienes que intentar ganarte a tus compañeros desde la amistad y desde el trato humano, con pequeños detalles como el conocer sus problemas familiares, el nombre de su mujer, sus hijos, la escuela... Esas cosas, que son pequeños detalles en el invierno, cuando llega el mes de julio y tienen que dejarse la piel por ti marcan la diferencia...".
Contador defendió siempre que los gregarios había que "motivarlos, ilusionarlos, que se sientan partícipes, darles el valor que merecen con cada resultado. Afortunadamente, muchos descuidan estos pequeños detalles, entonces, si tú lo haces marcas la diferencia".
Otro aspecto que intentó cuidar siempre fue la relación con sus directores: "La relación con el director tiene que ser de hablar todos los días, y, además, tiene que haber feeling. Si no lo hay, cuando hablas parece que uno te está dando la vara todo el tiempo. Tiene que ser de amistad y, en mi caso, un corredor de mucha experiencia, de exigencia: a ver qué aportas tú, qué aporto yo, hacemos un mix y trabajamos de esa manera. Y con el director, yo en mi caso, intentaba siempre tener una charla antes del mitin que hacíamos en el autobús antes de cada etapa para ver cuál iba a ser la táctica, y lo hacía para yo no contradecirle en el mitin ni él contradecirme a mí, e ir todo en la misma dirección".
El ciclista madrileño siempre buscó el consenso con sus directores para evitar discusiones públicas ante sus compañeros que les hicieran dudar: "Nos coordinábamos porque si el director hace una táctica y yo veo que es una táctica equivocada, es que no puedo no decirlo, lo tengo que decir... Por eso hablábamos e incluso si veía que daba algo equivocado, hablaba luego con él para no contradecirle delante de todos... Pero, sí, el líder tiene que hablar, el líder tiene que motivarlos... París-Niza es una carrera que me gustaba mucho y, por ponerte un ejemplo, el último día en 2017 yo estaba a muy pocos segundos de poder conseguir el maillot... Era muy complicado, pero en mi charla antes de la última etapa, les dije, mirad, chicos, hoy estamos ante una etapa que puede ser recordada en la historia, tenemos que intentar todos estar en nuestro sitio, hacer todo lo que tenemos que hacer y podremos ganar esta París-Niza que la gente cree que no... Y en la línea de salida estaban ansiosos por correr, y motivados para intentar algo grande. Y al final, después de un espectáculo tremendo, nos quedamos a dos segundos de ganarla...".