Bernard Hinault recuerda que conoció "el infierno subiendo en España Los Lagos con calas y 21 dientes, no como ahora con 34 y pedales
Bernard Hinault es uno de los cuatro ciclistas que ha sido de capaz de ganar cinco ediciones del Tour de Francia. Un honor que comparte con Miguel Indurain, Eddy Merckx y Jaques Anqueti. Su forma agresiva e inconformista le hizo ganarse el apodo de ' el tejón. Gano la Vuelta a España de 1978 y de 1983 y siempre recuerda "el infierno que fue subir Los Lagos de Covadonga", puerto que considera el más duro que ha coronado en su carrera deportiva teniendo en cuenta sus durísimos porcentajes y la limitada tecnología con la que tuvo que hacer frente ese muro.
La gran leyenda del ciclismo español no ha olvidado lo que sufrió en Asturias en la etapa con final en Los Lagos de Covadonga que hoy se disputa en la Vuelta a España: "Fue un infierno, Todavía recuerdo esa etapa. De aquella no había cuestas tan duras como las de ahora, las subidas no tenían los porcentajes que tienen las etapas de ahora, por lo que la de los Lagos de Covadonga es de las que se te quedaban en la retina".
Hinault incide en la dificultad técnica que existía en su época para rodar en puertos con tanto porcentaje: "En mi época estábamos muy limitados para rodar en ciertos puertos. Como todo en la vida, el ciclismo va evolucionando. Yo fui el primero en utilizar los pedales automáticos. Antes eran de correa, no tenían una fijación fiable, y hasta eso ha evolucionado. Ahora tienen piñones de 34 dientes, los de mi época tenían 21 como mucho. Ahora los puertos más duros se suben mejor, aunque hay que subirlos . Además, las carreteras con cada vez mejores".
"Los ciclistas franceses creen que tienen la vida resuelta"
El cinco veces ganador del Tour se rinde ante Indurain: "Lo que hizo en el Tour de Francia fue espectacular. Ganar cinco veces consecutivas tiene muchísimo mérito. Por desgracia no consiguió ganar ninguna Vuelta a España, pero era un gran corredor".
Al exciclista francés le da envidia la situación actual del ciclismo español respecto al francés: "Valverde se retiró y fue un corredor espectacular pero ahora están llegando jóvenes que tienen un futuro muy prometedor, le va a sentar genial al ciclismo español. Hay mucho talento".
Hinault analiza la situación de crisis por la que atraviesa el ciclismo francés: "Para ser un campeón hay que tener una capacidad física extraordinaria. Por ahora no ha llegado la persona que sea capaz de reunir todas esas cualidades que son necesarias para ser un gran ciclista. A lo mejor es que no se preparan para ello. Los ciclistas franceses, una vez que pasan al ciclismo profesional, ya creen que tienen la vida resuelta, y les falta esa ambición para dar un paso más. El ciclismo es muy duro, hay que trabajar todos los días".