“Carlos Sastre y los 30 primeros clasificados del Tour de 2008 podrían haber sido descalificados perfectamente”
Todo el mundo identifica a Lance Armstrong como el único ciclista que está sancionado de por vida pero el caso el estadounidense no es el único. Los italianos Riccardo Riccò y Danilo Di Luca son los otros dos casos.
Riccardo Riccò, que llegó a ser calificado con el ‘nuevo Pantani’, recuerda como fueron esos tiempos en los que le llegaron todos esos elogios tras finalizar segundo en el Giro de Italia de 2008 por detrás del español Alberto Contador. “Sí, quizás era la promesa del ciclismo italiano. Al año siguiente volví a confirmarme, pero luego pasó lo que pasó. Se me daban bien las carreras por etapas, pero sobre todo las clásicas como Lieja. Era similar a Marco, aunque él era mejor en el Giro o en el Tour, y muy bueno en montaña. Quizás yo era peor escalador, eso sin duda. A mí se me daban muy bien las carreras de un día”, comenta el sancionado ciclista italiano.
Riccardo Riccò recuerda que en 2008 entró en escena el pasaporte biológico, algo con lo que se quería controlar los valores de los ciclistas, algo que no siempre era correcto ya que algunos ciclistas podían tener un hematocrito por encima del 50% que es lo que se marca como tope. “Sí. Cuando pasabas a profesional estaba el límite de 50%. Después, en 2008, entró el pasaporte biológico y los valores estaban constantemente controlados. En mi caso, por suerte o por desgracia, tenía un hematocrito un poco más alto del estándar. Este certificado también lo tenían otros corredores como Damiano Cunego”, comenta el ciclista italiano.
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Riccardo Riccò recuerda la edición del Giro de Italia en la que quedó segundo por detrás de Alberto Contador, una carrera que cree que perdió al no tener un equipo potente, todo lo contrario que el ciclista español que militaba en el Astana. “Quedé segundo y obtuve la maglia bianca de mejor joven. Estuvo muy disputado hasta la última crono de Milán. Había cuatro segundos de distancia. A su favor estaba la escuadra del Astana, mientras que yo estaba solo porque el único gregario que tenía, Leonardo Piepoli, se cayó en mitad del Giro y tuvo que abandonar. Verás, el Saunier Duval era un equipo débil, mientras que en el de Contador había gregarios top como Andreas Klöden”, comenta el ciclista italiano.
Riccardo Riccò cree que pudo ganar esa edición de Italia ante un ciclista como Alberto Contador que era el mejor en ese momento. “A nivel de condiciones sí, pero después ganó él por una serie de factores. Fue una maravillosa rivalidad. Además, en ese Giro gané dos etapas y batí a grandes del ciclismo como Bettini o Rebellin. También a Di Luca. Puedo decir que en mi breve carrera he ganado a tótems del ciclismo”, comenta Riccò.
El ciclista italiano cree que él no dejó de ser un chivo expiatorio en una generación en la que todos los ciclistas que acababan en los primeros puestos de las Grandes Vueltas iban dopados. “En ese periodo lo que yo hacía lo hacían todos. No estoy descubriendo nada, porque muchos lo han reconocido. El sistema era ese. Si uno quería estar al top para poder ganar un Giro o un Tour tenía que hacer uso de ciertas sustancias. En ese Tour de 2008 usaron a los equipos más débiles para mandar un fuerte mensaje”, comenta el ciclista italiano.
Riccardo Riccò va más allá y tiene claro que los 30 primeros clasificados en el Tour de Francia de 2008, en el que fue expulsado por dopaje y que ganó el español Carlos Sastre, todos iban dopados. “Así lo comprenderás mejor: del Gerolsteiner cogieron a Stefan Schumacher y Kohl; y al año siguiente despareció el equipo, exento de sponsor como estaba. Sobre el nuestro, decir que era el de menor presupuesto del Pro Tour. En ese Tour, los primeros treinta podían haber sido descalificados perfectamente. No es por ser prepotente, pero ese Tour lo habría ganado yo porque en las subidas iba mejor que nadie. El sistema decidió que ese Tour no lo ganara yo. Fin. Mi equipo no podía estar en el podio final de París. Allí competí con los más grandes: los hermanos Schleck, Evans, Menchov, Sastre, que lo ganó. Y piensa que no estaba en las previsiones correr esa ronda gala. Lo cierto es que iba muy bien, incluso en llano. Insisto, habría ganado ese Tour”, comenta el ciclista italiano.
Lo que también quiere dejar claro que Riccardo Riccò es que los ciclistas españoles siempre fueron más solidarios con él y menos hipócritas que los italianos. “Decir que, normalmente, los corredores españoles son más solidarios que los italianos. Son menos hipócritas, y siempre me encontré muy bien con ellos”, comenta el sancionado ciclista transalpino.
Fuente: Relevo