Chris Froome demuestra cómo los deportistas de élite viven al límite de la enfermedad
El ciclismo es uno de los deportes más duros y los profesionales como es el caso de Chris Froome llegan a poner su salud en juego para estar al 100% en su objetivo de ganar un Tour de Francia. En el deporte de élite una de las claves es la dieta y la nutrición que siguen los profesionales. Froome antes tenía un peso en competición de 71 kg. pero se dio cuenta que era más efectivo y rendía mejor si bajaba hasta los 67 kg. Como ya tenía un índice de grasa muy baja tuvo que seguir una dieta estricta con muy poca ingesta de carbohidratos (la gasolina de un deportista) para conseguir ser más potente con menos peso. “Tienes que enseñar al cuerpo a ser más eficiente y conseguir quemar grasa como combustible”, comenta Froome.
En el triatlón de élite, al igual que en el ciclismo, los deportistas siguen dietas estrictas como Froome y tiene unos índices de grasa muy bajos con el objetivo de desarrollar la máxima potencia con un peso muy bajo. Jan Frodeno tomó la salida en la última edición del Ironman de Hawaii con un índice de grasa corporal del 5%, el mismo que tiene un boxeador en el pesaje antes de un combate, pero después hace una importante ingesta de carbohidratos y no sube al ring hasta 24 horas después para evitar riesgos. Todavía más agresivo es el índice de grasa con el que competía Jan Frodeno en su época en distancia olímpica, que era sólo del 2,8%.
Su dieta e índice de grasa le han hecho padecer esquistosomiasis
Al poner su cuerpo al límite Chris Froome ha padecido esquistosomiasis, una enfermedad parasitaria que afecta a los órganos e intestinos y que se alimenta de las células rojas de la sangre. Esta es una enfermedad que padece mucha población africana por su problemas de nutrición.
Al haber padecido esquistosomiasis queda demostrado que Chris Froome ha superado los límites con tal de poder ganar en el deporte, ya que esta es una enfermedad muy peligrosa en deportes de resistencia como el ciclismo y el triatlón. “El tratamiento para combatirlo fue duro y cada seis meses durante dos años tuve que seguir un tratamiento para poder superarlo”, afirma Froome.
Otro de los grandes riesgos a los que se enfrentará Froome en este Tour de Francia son los cambios de temperaturas en las etapas de montaña, en los que se puede pasar de 30ºC a 0ºC, un cambio que puede ser peligroso cuando se tiene el sistema inmunológico debilitado.
Fuente: redbull