“De 1999 a 2001 el sistema en el ciclismo era que los 50 primeros del Tour se metían EPO y el 90% del pelotón tomaba EPO"
Johan Bruyneel es uno de los personajes más polémicos de la historia del ciclismo. El director de Lance Armstrong en sus siete triunfos en el Tour de Francia fue sancionado de por vida por sus prácticas de dopaje pero no se arrepiente de lo que hizo, algo que deja claro en una entrevista concedida al medio belga Het Laatste Nieuws.
El ex director del US Postal y Discovery Channel cree que es ridículo que se le quitase el triunfo en el Tour de Francia a Lance Armstrong. “Tratar de reescribir la historia del Tour de Francia eliminando a un siete veces ganador de las listas, como está tratando de hacer ASO, es bastante ridículo. Es ridículo que se corriesen esos siete Tour de Francia y nadie lo haya ganado. Pregúntele a sus oponentes de esa época quién ganó el Tour de 1999 a 2005. Ullrich no dirá que ganó, Basso y Klöden tampoco y Zülle y Beloki tampoco”, afirma Bruyneel.
Bruyneel cree que el Tour de Franca castigó a Lance Armstrong y a él mismo de forma injusta. El ex director belga tiene claro que nunca aceptaron que Armstrong llegase a ser más importante que la propia carrera. “En un momento, Armstrong fue más importante que el Tour. El Tour luchó para lidiar con esto. Aprovechamos la oportunidad, les dijimos a los organizadores: 'Somos más importantes que ustedes'…. Y esto fue entonces castigado…”, afirma el ex director de Armstrong.
Johan Bruyneel tampoco oculta que él tomó EPO en su etapa como ciclista profesional. “El año 1996 fue el del pico del uso de EPO. Yo en ese momento era corredor y también usé la EPO. “¿Me arrepiento? No. Yo era parte de esta generación, era así en ese momento. Era sumarse a este movimiento para poder seguir o irse a casa pero no daré nombres”, comenta el ex director belga.
Bryneel afirma que fue fácil hacer el sistema para que los ciclistas se dopasen con EPO, una droga que en esos momentos no era detectable. “El límite era tener un hematocrito de 50 (volumen de glóbulos rojos en la sangre). Esta fue una forma indirecta de restringir el uso de EPO. Para mí fue sencillo. Me convertí en el jefe de equipo en US Postal en 1999. En ese momento, acababa de retirarme del ciclismo y sabía muy bien cómo pensaba un ciclista. Mientras algo sea indetectable, el ciclista lo usará. ¿Qué hacer entonces? ¿Dejas a todos en paz, diciendo: 'Tenemos que obtener resultados. Haz lo que quieras, pero asegúrate de que no te atrapen'? Eso es básicamente lo que se ha dicho en todas partes. Yo tenía una opinión diferente sobre el asunto. No quería dejar a los ciclistas, quería controlarlos. Por eso fijé el límite en 48% de hematocrito. Cualquiera que excediera el 48% antes de la salida podría mandarlo para casa. Para mí, era la manera de controlar todo y asegurarme de que no ocurriera ninguna locura”, comenta Bruyneel.
Johan Bruyneel niega que pusiera en peligro la salud de sus corredores. “Nadie dio positivo nunca y nunca pasó de los 50. Y, sobre todo, nadie vio nunca amenazada su salud. ¿Me arrepiento? No. Ningún ex ciclista de mi equipo podrá jamás decir que lo empujé, lo obligué o puse en riesgo su salud. Por otro lado, ningún corredor de nuestro equipo recurrió nunca al dopaje sin haberlo pedido él mismo”, defiende el ex director belga.
Bruyneel desvela que los 50 primeros ciclistas del Tour de Francia de 1999 a 2001 iban dopados con EPO y que el 90% del pelotón se lo inyectaba. El ex director belga desvela como engañaban al sistema. “¿Transfusiones de sangre? Sí, es verdad. ¿El ‘Motorman’ que se fue a Niza con EPO en la nevera? Esto también es cierto. ¿Qué es mejor? En otros equipos escondíamos la EPO en las llantas de los autos. En ese momento, entre 1999 a 2001, el sistema era el siguiente. Los veinte, treinta, cuarenta y cincuenta primeros en la clasificación del Tour estaban dopados con EPO y el 90% del pelotón tomaba EPO”, desvela Bruyneel.
Fuente: Dhnet