El equipo del ciclista esloveno y el Bahrein serían dos de las estructuras deportivas perjudicadas por el impacto económico del conflicto

El equipo UAE de Pogacar podría tener los días contados debido a las consecuencias de la Guerra de Irán

La Guerra de Irán iniciada por Estados Unidos e Israel puede tener nefastas consecuencias para el ciclismo, sobre todo para los equipos que llevan años siendo respaldados con los petrodólares.

Los equipos UAE, liderado por Tadej Pogacar, y Bahrein, están viviendo días de intensa incertidumbre ya que gran parte de sus ingresos dependen de países que se encuentran inmersos en el conflicto y que deben centrar sus recursos en la defensa de sus países.


Según publica en exclusiva Financial Times, los estados del Golfo podrían comenzar a revisar sus inversiones en el extranjero y sus compromisos futuros mientras consideran opciones para aliviar la presión sobre sus presupuestos tras los ataques estadounidenses e israelíes a Irán.


Un funcionario del Golfo dijo al periódico que el conflicto que ha envuelto a la región podría tener un efecto en cualquier cosa, desde promesas de inversión a estados o empresas extranjeras, patrocinios deportivos, contratos con empresas e inversores o ventas de propiedades, especialmente si la guerra y los gastos relacionados continúan al mismo ritmo.

Altas inversiones en ciclismo

En el caso de los dos equipos de ciclismo patrocinados por Emiratos Árabes Unidos y Bahrein, las inversiones han sido muy altas y han permitido que se construyeran estructuras muy poderosas que amenazan con derrumbarse en el caso de que la guerra se alargue y obligue a aumentar el gasto en defensa.

Durante décadas, el ascenso del Golfo se basó en dos supuestos fundamentales: que sus ciudades en rápido crecimiento ofrecían un refugio seguro en una región inestable y que la enorme riqueza proveniente de las exportaciones energéticas ininterrumpidas seguiría fluyendo. Los acontecimientos recientes han sacudido ambos pilares a la vez.


“Varios países del Golfo han iniciado una revisión interna para determinar si se pueden invocar cláusulas de fuerza mayor en los contratos actuales, al tiempo que revisan los compromisos de inversión actuales y futuros para aliviar parte de la tensión económica prevista por la guerra actual”, dijo un funcionario del Golfo a FT.