El exentrenador de Pogacar descubre qué aspecto de su cuerpo hace único y mejor que nadie al ciclista esloveno: "No es su potencia, en eso los puede haber mejores..."
¿Qué es lo que hace tan bueno a Tadej Pogacar en las clásicas de un día o las grandes vueltas de tres semanas? La clave no está en los vatios que desarrolla como explica su entrenador hasta hace un año Iñigo San Millán.
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El que fuera entrenador de rendimiento del ciclista esloveno reconoce que es muy potente pero "hay ciclistas igual o más potentes que él, ahí no está la clave de su superioridad". El verdadero elemento diferenciador del bicampeón del Tour de Francia está en su capacidad innata para recuperarse de los grandes esfuerzos con facilidad. Mientras sus rivales acusan el cansancio, Pogacar puede llegar a los últimos kilómetros de una clásica de 250 kms tras varios puertos durísimos con las piernas casi intactas.
En los oscuros años 90 el ciclismo vivió marcado por la fortaleza que mostraban los ciclistas tras una jornada dura de montaña. Quienes mejor manejaban el uso de la EPO mostraban una energía imparable al día siguiente. En el caso de Pogacar su secreto está en las mitocondrias.
Iñigo San Millán , entrenador de rendimiento de Pogacar, es un experto en fisiología y metabolismo y explica la clave que hace mejor al ciclista esloveno res pecto a sus rivales: "El elemento principal es su función mitocondrial que le permite mejorar la capacidad de depuración de lactato y utilizar muy bien tanto la grasa como la glucosa".
La clave es su función mitocondrial
El investigador señala que esa "función mitocondrial le permite ser muy eficiente desde el punto de vista metabólico y mantener altas cantidades de producción de energía durante largos períodos de tiempo".
En resumen, Pogačar no entra en números rojos fácil o rápidamente. Puede pedalear más fuerte durante más tiempo: "Su fisiología y metabolismo son excepcionales y también su capacidad de recuperación. Lo que a otros les puede llevar de dos a tres días recuperarse, a Tadej solo le llevará un día, lo que por lo general le ayuda en las carreras por etapas más largas que el resto".
A esa ventaja biológica. el ciclista esloveno une, para Iñigo San Millán, que "lee muy bien la carrera. Su cabeza es realmente buena para mantener la calma y no sentirse abrumado o desmoralizado. También marca el entrenamiento y la nutrición. Tadej es una bestia. No le tiene miedo a nada".