El director que trabajó con leyendas como Hinault, Fignon y Lemond analiza el ciclismo actual y no ve nada que lleve a sospechar del rendimiento limpio de los dos fenómenos

El mítico Guimard califica de "estúpido acusar de dopaje a Pogacar y Vingegaard, el ser humano, el entrenamiento y la tecnología evolucionan y algunos no lo entienden"

Los extraordinarios rendimientos de Pogacar y Vingegaard han destado las sospechas sobre su limpieza. Un director legendario niega esa posibilidad.

Las últimas exhibiciones de Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard en etrapas de montaña del Tour de Francia han disparado las sospechas de muchos aficionados que temen que haya algo sucio en esos rendimientos tan extraordinarios. Un mito del ciclismo como el director deportivo Cyrille Guimard, que llevó las riendas de leyendas como Hinault, Fignon o Lemond, considera que todas esas especulaciones son "solo estupideces".


Anter las sospechas recurrentes de dopaje, Guimard instó tanto a los equipos como a los corredores a no alimentar estos debates. Señaló que no son sólo los aficionados, sino también ex ciclistas, atletas de otras disciplinas y otros entusiastas del deporte quienes están cuestionando las extraordinarias hazañas recientes y eso "mancha la imagen de un deporte actual que es limpio, no como en otras épocas".

Guimard criticó a aquellos que hacen declaraciones generales sin comprender la "tremenda importancia de los avances del ciclismo. Según el legendario director deportivo de la Vie Claire, "la evolución humana juega un papel importante, ya que los atletas de hoy son físicamente más fuertes que los de décadas pasadas. Los ciclistas de hoy, a la misma edad que en el pasado, tienen entre 50 y 100 vatios más de potencia pero es que los últimos 25 años, la población ha crecido unos 20 cm".

"Se entrena mejor, hay mejor material y todos están más preparados"

Guimard señaló la incidencia de los avances tecnológicos en equipamiento y entrenamiento:  "Las bicicletas ahora son más ligeras y el entrenamiento se ha vuelto altamente científicos, lo que permite a los corredores mantener el máximo rendimiento incluso con carreras menos frecuentes. Ahora podemos medir todo, algo que no era posible hace 15 años".

En cuanto a las persistentes sospechas de dopaje, Guimard argumentó que estas dudas a menudo surgen de dentro del pelotón y de su entorno y eso no es admisible "La duda en muchos casos surge de parte de aquellos que están derrotados y no pueden ganar entonces buscan cosas raras sin pruebas". Reconoció existe la posibilidad de que se produzcan los peores escenarios posibles, incluido el dopaje genético, pero subrayó que es demasiado simplista culpar solo al dopaje por las mejores actuaciones.


“Cuando 15 corredores van más rápido que Pantani o Armstrong, no es un problema de dopaje. Estamos mejor entrenados, mejor preparados y tenemos un material más avanzado que hace 15 o 20 años, solo eso”, subraya Guimard.