Pello Ruiz Cabestany desvela uno de los momentos más polémicos que vivió en su carrera por ocurrírsele ganar a Gianni Bugno en las filas del Gatorade. En esos años 90 los que pasó con Sepp Kuss en la Vuelta a España sería impensable y te podrías ir a la calle

“En aquellos tiempos no existían los planes B que pueden darse ahora, el capo era el capo...”

Sus éxitos en la Vuelta a España y en el Tour de Francia hicieron que el poderoso Gatorade de Gianni Bugno le fichase. Ruiz Cabestany disputó con el maillot del equipo Italiano el Tour de Francia de 1992, una edición que comenzó en San Sebastián.

Pello Ruiz Cabestany fue uno de los grandes del ciclismo español en la década de los 80 y 90. Su mejor momento le llegó en 1986 cuando ganó la etapa del Tour de Francia con final en Evreux, una etapa en la que reconoce que llegó con el gancho y que casi no pudo ni celebrar.

“Anduve hábil. Ataqué, cacé a los fugados y me quedé solo en cabeza con Fede Etxabe. Yo me sentía más fuerte, pero relevé con él hasta el último kilómetro, que ya era cuesta arriba. Ahí me lancé en solitario y lo di todo para ganar. Yo iba muy castigado, había gastado mucho durante los kilómetros previos. Faltando unos 100 o unos 200 metros, miré hacia atrás y vi a todos los velocistas esprintando como hienas. Tuve que apretar para ganar y, sinceramente, no sé cómo lo hice. No sé de dónde saqué aquellas últimas fuerzas. Tengo el recuerdo de haber puesto mi cuerpo en una situación límite, sentado sobre el sillín porque ya no podía ni ponerme de pie. ¡Si gané y ni levanté los brazos!”, comenta el ciclista guipuzcoano.

Pello Ruiz Cabestany rozó el podio en la Vuelta a España en dos ocasiones pero tiene claro que ese triunfo en el Tour de Francia es su mayor éxito.

“Sí, porque el Tour es la primera división del ciclismo. Está por encima del resto de carreras y del resto de grandes vueltas, por repercusión y también por nivel. A Francia no va nadie a preparar otra prueba o a ver si suena la flauta. A Francia va todo el mundo en su mejor momento y con la perspectiva de hacer un buen papel. Se nota en el pelotón, sobre todo durante la primera semana”, comenta Ruiz Cabestany.

El ciclista guipuzcoano desvela las razones por las que el Tour de Francia es diferente a todas las carreras.

“Pues en la velocidad. Recuerdo que en los tramos de llano se iba a mil. Ahí asomabas un poco el morro y enseguida ibas para atrás en el pelotón: “¿Pero esto cómo puede ser?”, te preguntabas. Después, con el paso de los días y la llegada de la montaña, todo se relajaba un poco más y podías dejarte ver más fácilmente”, comenta el ex ciclista del mítico Orbea.

Sus éxitos en la Vuelta a España y en el Tour de Francia hicieron que el poderoso Gatorade de Gianni Bugno le fichase. Ruiz Cabestany disputó con el maillot del equipo Italiano el Tour de Francia de 1992, una edición que comenzó en San Sebastián.

“Estaba muy nervioso, flan perdido. Era especial empezar un Tour en la ciudad donde nací y donde crecí, pero justo en aquella temporada había cambiado de equipo y no resultaba igual correr con nuevos compañeros y con nuevos directores. Estamos hablando de una escuadra de Italia. Y allí ya sabes: el capo es el capo...”, comenta el ciclista vasco.

Pello Ruiz Cabastany desvela que le ficharon para ser el líder del Gatorade en la Vuelta a España y para ser gregario de Gianni Bugno en el Tour de Francia. Su momento más polémico le llegó en una etapa contrarreloj del Giro de Italia de 1993 en la que quedó por delante de Bugno y eso no gustó.

“Me ficharon para ser el líder en la Vuelta a España y para ayudar a Gianni en el Tour. Existía mucha tensión y mucha responsabilidad, porque en aquellos tiempos no existían los planes B que pueden darse ahora. Si el jefe de filas fallaba, lo hacía todo el equipo con él. Y cuidado también con andar tú mejor que el propio líder en alguna crono. Terminé delante de Bugno una en el Giro de 1993, y aquello no gustó mucho.

Fuente: Noticias de Guipuzcoa