"El farolillo rojo del Tour 2026 con su media de velocidad le habría metido una minutada a Indurain en cualquiera de los 5 títulos que ganó en los años 90"
Cees Bol es un tallo de 1,94 que en el Tour de Francia de 2026 solo ha destacado por su impresionante planta y por haber conseguido el dudoso honor de haber sido el último de la clasificación general.
Este esprinter holandés del equipo Decathlon sumó el pasado domingo su séptima participación en la mítica carrera francesa y pese a cerrar la clasificación por abajo pudo conseguir su gran objetivo que era terminar por cuarta vez.
El gigante holandés es uno de esos especialistas en las llegadas al sprint que suele dejarse llevar cuando llega la montaña y siempre acaba las etapas más exigentes en el pelotón de grandes rezagados. Sin embargo, en esta edición su gestión en la montaña ha sido más perezosa que otros años y su diferencia con Tadej Pogacar en París ha sido de 6:22.08.
Esta diferencia de tiempo con el ciclista esloveno se traduce en una distancia entre ambos de ¡275 kilómetros!, ya que Pogacar marcó una media de 43,227 kms/h, mientras Cees Bol rodó a 41,35 km/h en los 3321 kilómetros que recorrieron los ciclistas en la carrera.
Casi dos kilómetros más lento que el farolillo rojo
Pese a esa enorme diferencia, la media de velocidad del esprinetr holandés que se llevó el farolillo rojo es, por ejemplo, mucho más rápida que la de Miguel Induráin en cualquiera de los cinco Tour de Francia que ganó en la década de los 90 del pasado siglo.
El pentacampeón español del Tour de Francia ganó en 1991 con una media de 38,747 km/h, en 1992 rodó a 39,504 km/h, en 1993 entró en meta a una media de 38,709 km/h, en 1994 corrió a 38,383 km/h y en el quinto y último que ganó en 1995 rodó a 38,383 km/h.
Es decir, Induráin fue en su Tour más rápido casi dos kilómetros más lento que el último clasificado de la carrera francesa en 2026.
Esta diferencia se explica por la enorme diferencia de la calidad del material que hace, como indica Alberto Contador, "que con los mismo vatios en llano se pueda rodar con mucha facilidad cuatro o cinco kilómetros más rápido que con las bicicletas de los años 90".