El profesor e investigador francés se refiere al dopaje genético, que es el gran desconocido y el gran peligro al que se enfrentan en el futuro las agencias antidopaje

Gérard Dine, padre del pasaporte biológico: "Para descartar al 100% que Pogacar se dopa necesitamos trabajar con algo que es casi imposible de conseguir ahora mismo"

Las continuas exhibiciones de Tadej Pogacar y la impotencia de sus rivales hace que las sospechas sobre la limpieza de sus gestas sigan aumentando.
 

Al igual de pasó con Lance Armstrong, Pogacar ha pasado cientos de controles antidopaje y siempre ha dado positivo. Sin embargo, ese dato no convence a muchos de los que señalan que tras el ciclista esloveno hay algo "demasiado raro".

El doctor Gérard Dine, investigador del deporte y uno de los padres del pasaporte biológico, cree que la clave en la mejora del rendimiento de Pogacar y otras estrellas tiene un sustento científico: “Estamos ante una generación de superdotados que han sido seleccionados por sus condiciones excepcionales y rodeados de un entorno científico para sublimar su rendimiento”. 


 

Este prestigioso experto en dopaje y rendimiento está convencido de que  "el control científico en el entrenamiento y competición ha tomado la delantera sobre el dopaje porque resulta muy difícil actualmente dopar a atletas con medios químicos gracias a los avances en laboratorios antidopaje capaces de detectar minúsculas cantidades de cualquier cosa".

"Necesitamos un perfil genetico completo y eso pertenece al futuro"


 
Para Gerard Dine, muchos ciclistas saben y temen que "el mínimo resquicio es detectado hasta límites antes desconocidos. el prestigioso investigador considera muy complicado que los ciclistas actuales se dopen, aunque advierte: "nunca se puede excluir".


 
El padre del pasaporte biológico señala como “la EPO fue una revolución. No había forma de detectarla; cuando se creó ese método se abrió una vía para perseguir productos sintéticos”.

 
Dine recuerda que en el pasaporte biológico sigue siendo difícil discernir si ciertas sustancias son endógenas o externas. Sin embargo, cambios bruscos pueden poner al deportista bajo sospecha. El profesor reconoce lo complejo que sería detectar dopaje genético, pero cree muy complicado su aplicación práctica actual: "Necesitaría equipos médicos amplios y sofisticados, imposibles dentro del Tour. Además requeriría discreción incompatible con tales despliegues técnicos".

 
Dine tampoco lo ve viable ni siquiera entre equipos punteros. Estos logran mejores resultados porque “sus entornos científicos son más sofisticados, invierten más e innovan mejorando así su rendimiento deportivo legítimo pero no descarto totalmente posibles trampas de Pogacar o cualquier gran estrella: "La única manera de descartarlo al 100% sería disponer del perfil genético completo; eso pertenece aún al futuro".