Iban Mayo responde a los que ven en Armstrong un simple producto del uso de EPO que"entrenando llegó a subir Alpe D’Huez siete veces en un día y siempre se metía una hora más de entrenamiento que el resto”
Iban Mayo fue uno de los ciclistas que dio más espectáculo en el Tour de Francia en varios de los años en los que ganó Lance Armstrong. El corredor del Euskaltel ganó una etapa en la ronda gala y mantuvo duelos espectaculares con el ciclista estadounidense en la Daaphiné, unos duelos que recuerda el ciclista vasco, sobre todo la edición en la que quedó segundo en 2003 por detrás de Armstrong. “¡Joder, pues me ha quitado muchas carreras! Seguramente hubiera tenido mucho más palmarés si no hubiera estado él. Pero, al final, si la gente me recuerda, también es por las batallas que he tenido con él. Al final, era el corredor que dominó aquella época y con soltura. Era curioso, porque hicimos País Vasco y demás y me preguntaron qué quería correr, si la Euskal o Dauphiné. Yo pregunté ‘¿dónde corre Armstrong? Pues ahí voy’. Por eso me empezaron a decir lo de ‘Gallo’. Todavía no había corrido contra él. ‘¿Le vas a ganar o qué?’ Me decían en el equipo. Y yo ‘no sé, no sé si le voy a ganar, pero está haciendo historia y yo quiero correr contra los mejores’", comenta el ciclista vasco.
Iban Mayo recuerda que en esa Dauphiné tuvo una acuación espectacular pero no pudo batir a Lance Armstrong. Esa Dauphiné gané dos etapas, hice segundo en otra, gané la montaña y la regularidad. Menos la general, que la ganó él, gané todo. ¡Fue una pasada! Además, estaba andando increíble, pero él andaba más”, comenta el ciclista vasco.
Iban Mayo recuerda que Lance Armstrong era un villano dentro del pelotón y no tenía muchos amigos. El ciclista del Euskaltel recuerda alguno de los encontronazos que vivió compartiendo pelotón con el estadounidense. “Sí, era un villano corriendo. No se relacionaba con nadie. A mí, alguna vez, en la salida, sí me hablaba, pero iba a lo suyo. Con su equipo y poco más. Me acuerdo de que, en una etapa de la Dauphiné, íbamos bajando y, no sé qué le pasó, se enganchó y se cayó. Y los franceses arrancaron. Pero arrancaron porque íbamos en la fuga. Él entró y no sé qué dijo, pero les montó una bronca de mucho cuidado”, comenta el ex ciclista del Euskaltel.
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Para Iban Mayo era un poco caudillo y no comparte que tuviera que tener un trato especial en el pelotón como muchos le daban por miedo. “Sí, sí. Él estaba enfadado porque habían arrancado. Bueno, te has caído tú, pero si se cae otro y arrancan, ¿qué pasa? ¿Porque seas Armstrong hay que esperarte y si me caigo yo o se cae otro, que va el 120, no importa? Todos somos iguales, ¿no?”, comenta Mayo.
Iban Mayo recuerda que Lance Armstrong iba con su gorila de seguridad a todos los lados, un armario ropero que apartaba a todo el mundo que intentaba acercarse al estadounidense. “También iba con el gorila de seguridad, aquel que apartaba a todos”, comenta el ciclista vasco.
Iban Mayo señala que Lance Armstrong se creía que estaba por encima del bien y el mal, una condición que le venía por tratarse con personas de la influencia de Bill Clinton y otras celebridades. “Él ya había ganado unos Tours y estaba muy metido en el mundo de la política. Estaba con el Clinton este y le gustaba estar ahí. Hacía mítines de la fundación que había abierto contra el cáncer y ya estaba… Él se creía que estaba por encima del bien y del mal. Tenía la fundación, que le iba muy bien, tenía la historia de superación… Entonces a él le gustaba mucho, no sé si el rollo político, pero sí tener buenos contactos. Vendió su imagen de esa manera”, comenta Mayo.
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Iban Mayo tiene claro que Lance Armstrong no era un gran compañero en el pelotón pero lo que si destaca es que era el más profesional y pone como ejemplo que si sus compañeros entrenaban varias horas él se metía una paliza de una hora más, llegando incluso a subir siete horas seguidas Alpe D’Huez. “Él se ha entrenado y se ha cuidado como el que más. Tenía unas posibilidades y unos medios que nadie tenía, pero, aparte de eso, llegó a subir Alpe D’Huez siete veces, entrenaba como el que más. La gente tiene una imagen de él que muchas veces no es la real. Ha entrenado y se ha cuidado como todos lo hacíamos o incluso más. Decían que salía el equipo a entrenar y él se hacía una hora más tras coche. No dejaba nada a la improvisación, todo lo preparaba. Lo que pasa es que tenía la mejor economía y podía ir con el mejor médico, con el mejor material, con los mejores medios, y al final, todo suma, ¿no? Pero era así”, comenta el ciclista vasco.
El ex ciclista del Euskaltel señala que Lance Armstrong se podía permitir tener los mejores medios, los mejores médicos, algo que no podían permitirse todos los ciclistas. “Lo que tenía era más poder. En el fútbol hablamos del Madrid, hablamos del Barcelona y no puedes compararlo con el Athletic. Él tenía los mejores medios porque tenía dinero, evidentemente. Es como todo. Tenía dinero para pagar los mejores nutricionistas, médicos, masajistas, compañeros de equipo y todo, es verdad. Al final eso también hace diferencias. Y es verdad, cuando un médico es mejor, más caro es. Y si tú ganas 5 y el médico vale 10, no te lo puedes permitir, pero si él gana 20, el médico se va a ir con él, es así. Y al final, si tú eres bueno y vas con los mejores, siempre va a ser un punto a tu favor, ¿no?”, comenta el ciclista vasco.
Fuente: sport.jotdown