Con solo 23 años fue 5º en la Vuelta a España, ganó dos etapas del Tour e iba para gran estrella pero todo se torció y cayó a los infiernos

Juanmi Mercado vuelve al ciclismo de elite tras 14 años retirado, pasar por la cárcel y dejar las drogas

El Brócoli Brócoli Ciclista Sakata de Lorca, equipo de la categoría Elite y Sub-23 dirigido por Manu García, se ha hecho con los servicios del que fuera profesional Juan Miguel Mercado, natural de la localidad granadina de Armilla y que estaba retirado desde 2007.

Mercado fue una de las grandes promesas del pelotón internacional defendiendo los maillots del Seguros Vitalicio, Ibanesto, Quick Step y Agritubel, equipo con el que abandonó el ciclismo. El granadino ha estado durante varios años envuelto en numerosos escándalos, acusado de pertenecer a bandas de atracadores y llegando incluso a estar en la cárcel. El equipo ciclista lorquino ha querido dar una segunda oportunidad al citado ciclista, nacido el 8 de julio de 1978, por lo que tiene ya 42 años de edad.

Mercado ganó una etapa en el Tour de Francia en las ediciones del 2004 y 2006, otra en la Vuelta a España, la que terminó en Los Lagos de Covadonga en 2001, y otra en el 2003 en la Dauphiné Liberé. Ahora, ya reinsertado nuevamente en la sociedad, ha querido montarse en la bicicleta y ha encontrado el Brócoli Mecánico Ciclista, equipo aficionado pero clasificado entre los mejores quince de España el pasado año, para volver a rencontrarse con su mejor pasado.

El pasado fin de semana ya defendió con el maillot verde del Brócoli, en Santander, en la prueba de Astillero, valedera para la Copa de España, donde la escuadra lorquina empezó a sumar los primeros puntos.

Caída a los infiernos


Campeón "de todo" cuando era juvenil y una promesa del ciclismo que cumplió con todas esas expectativas: en 2001 se impuso en la etapa de los Lagos de Covadonga en la Vuelta a España; en 2004 se alzó campeón en la etapa número 18 del Tour de Francia; y dos años después repitió hazaña en la décima etapa del Tour. Juanmi Mercado era una estrella del ciclismo con peso a nivel internacional, una figura que incluso llegó a tener una peña ciclista con su nombre en su pueblo natal, Armilla, y que ahora vive su etapa más difícil: un descenso a los infiernos que se ha convertido en noticia internacional a raíz de la información avanzada por este diario sobre su investigación por formar parte de una banda de atracadores en un momento de su vida en el que "luchaba" desde un centro de desintoxicación para superar el origen de todos sus problemas: la droga.

El 12 de julio de 2006, el día que se convirtió en el primer ciclista granadino en ganar dos etapas de la primera ronda del mundo –mérito que mantiene en solitario en la actualidad.  Ese día fue un vendaval pero todo cambió radicalmente con los años.

En el año 2007 se truncó su fichaje por el Andalucía Cajasur, un club que entonces tenía la plantilla al completo y que, ante la imposibilidad de finalmente incluir a Juanmi Mercado, le dejó abierta la puerta para que, al año siguiente, vistiese sus colores. Así lo aseguraron a Granada Hoy personas que vivieron aquella negociación tras la que Juanmi Mercado no quiso esperar: decidió retirarse y, desde entonces, su vida comenzó a torcerse.

Detenido por diversos delitos

Estaba casado, tenía una hija de corta edad y vivía en La Zubia en una gran casa que nada tenía que ver con la modesta vivienda de sus padres. Guardaba amistad con ciclistas de su quinta como Manolo Calvente, con quien formó equipo bajo los colores de Agritubel –marca con la que logró su segunda etapa en el Tour– y quien incluso llegó a convertirse en su traductor durante aquella época, así como con el también ciclista Paco Lara. Sin embargo, aquellas amistades se fueron apagando tras su adiós a la bicicleta, al igual que la vida que había llevado hasta entonces.

Las deudas comenzaron a asfixiarle y perdió su vivienda, se divorció y volvió a casa de sus padres –como hizo constar su madre– y comenzó a sumergirse en una situación complicada en la que ni siquiera el empleo de conserje del pabellón de deportes que consiguió en el Ayuntamiento de Alhendín fue suficiente para ayudarle a normalizar su vida.

Malas compañías y coqueteos con las drogas lo llevaron a ser un conocido de la Policía Nacional en Granada y ser detenido en varias ocasiones. Ahora rehace su vida y busca disfrutar de su nueva vida con la bicicleta, que es donde siempre se sintió feliz y libre.