"Este año nos toca jugárnosla en la Quebrantahuesos, 11.000 bicis con tráfico abierto, que Dios nos pille confesados"
La legendaria marcha cicloturista Quebrantahuesos se verá obligada a cambiar drásticamente su recorrido en la edición de 2026 debido a los graves perjuicios de la paralización de las obras de una carretera clave para mantener el circuito original.
"Este año nos toca jugárnosla en la Quebrantahuesos, 11.000 bicis con tráfico abierto, que Dios nos pille confesados", apunta con una mezcla de ironía y preocupación uno de los inscritos en la popular marcha cicloturista.
Esta denuncia se basa en una medida que genera mucha inquietud en los cicloturistas que rodarán en el mítico recorrido pirenaico de este afamado evento de ciclismo aficionado. Los 11.000 inscritos en la prestigiosa Marcha cicloturista Quebrantahuesos se van a encontrar una desagradable sorpresa en la edición 2026 que se celebrará el próximo 20 de junio.
La organización se ha disculpado al anunciar que se verá obligada a introducir importantes cambios en su salida y llegada debido a los problemas de movilidad que sufre Sabiñánigo como consecuencia de la paralización de las obras de la autovía A-23.
No se disfrutará de la icónica llegada en Pirenarium
Según la reorganización prevista, la salida de los participantes se realizará desde Pirenarium, accediendo por la Cabañera hasta la N-330 y desde allí hacia la autovía en dirección Jaca. Sin embargo, la principal novedad afecta al final de la prueba: la meta con tiempos oficiales dejará de estar ubicada en Pirenarium
Los cronometrajes oficiales de esta edición de la Quebrantahuesos se tomarán en la subida a Cartirana por la carretera antigua, donde quedará establecido el punto de control definitivo de la marcha. Desde ese lugar, los ciclistas deberán completar los últimos kilómetros hasta Pirenarium, pero ya fuera de competición y con tráfico abierto.
El recorrido de acceso a la zona de llegada discurrirá por la bajada hacia el Hotel La Pardina, continuando por la calle Serrablo, plaza España y avenida del Ejército hasta alcanzar Pirenarium, compartiendo la vía con el tráfico habitual. Además, la N-330 permanecerá abierta a la circulación.
Graves problemas por la paralización de obras en una carretera
La decisión responde a los graves problemas de movilidad que arrastra la capital serrablesa desde hace meses. Las obras de la variante de la A-23 permanecen prácticamente paralizadas pese a encontrarse en una fase muy avanzada de ejecución, una situación que ha provocado el cierre y modificación de accesos estratégicos a la localidad y un incremento notable de las retenciones. Diversas organizaciones empresariales, sociales y del transporte del Alto Gállego y la Jacetania han denunciado el impacto económico, turístico y de seguridad que está generando esta situación. Más de 10.000 empresas y profesionales representados por distintas entidades han reclamado una solución urgente para desbloquear una infraestructura considerada clave para el acceso al Pirineo aragonés.
Las quejas se han intensificado en las últimas semanas. Los trabajos de asfaltado y los desvíos asociados a las obras han provocado retenciones de más de veinte minutos en la circunvalación de Sabiñánigo, llegando a duplicar los tiempos habituales de desplazamiento entre Huesca y Jaca.
En este contexto, la organización de la Quebrantahuesos ha optado por una solución excepcional para garantizar la seguridad de los participantes y minimizar el impacto sobre una red viaria que ya soporta una elevada presión de tráfico.
La medida, aunque altera una de las imágenes más emblemáticas de la prueba con la llegada a Pirenarium, busca compatibilizar el desarrollo del evento con una situación viaria que vecinos, transportistas y empresarios califican ya de insostenible.