La 'bestia' Abrahamsen' se mete ¡dos kilos de carbohidratos! diarios en sus 'entrenamientos de monje' en Sierra Nevada
El equipo noruego Uno-X se ha encontrado con una situación inesperada en su concentración altitud en Sierra Nevada. Las intensas nevadas de las últimas semanas han arruinado por completo sus planes previos de entrenamiento y han tenido que activar un bestial plan b en el que sus ciclistas han batido su récord de horas seguidas en el rodillo.
Uno de los ciclistas que más perjudicados han salido de estas condiciones de mal tiempo es Jonas Abrahamsen, la gran estrella del equipo nórdico, que en casi cuatro semanas concentrado estima que solo han sido posibles cuatro o cinco sesiones de trabajo al aire libre.
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"Pocos equipos se habrían quedado con este mal tiempo"
"Esperábamos un tiempo un poco mejor, pero la motivación es buena. Probablemente no haya muchos otros equipos que se hubieran quedado aquí en medio de la ventisca pero en Noruega estamos acostumbrados a patinar", apunta Abrahamsen.
Ante las malas condiciones de las carreteras, el equipo Uno-X ha encontrado la solución alternativa de ciclismo en interiores durante muchas horas.
Un ejemplo es lo que hicieron hace unos días con un entrenamiento que da miedo: "El martes pasado, por ejemplo, pedaleamos entre seis y seis horas y media en el rodillo, divididas en dos sesiones. ¡Así que es mucho! Y es más difícil aquí, a 2300 metros, que a 700-800 metros, donde solemos hacerlo".
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Ese tipo de esfuerzo a esa altura tan alta exige más energía: "Cuesta más y por eso se necesita mucha más comida. Con estos esfuerzos necesitas ingerir una cantidad alucinante de carbohidratos"
"A 2.300 metros hay que comer mucho más"
A principios de esta semana, Abrahamsen publicó en las redes sociales que había consumido, entre otras cosas, 1,8 kilogramos de carbohidratos después de un día en el que quemó 9.200 calorías. "El otro día también tuve una sesión en la que quemé unas 6500 calorías, y mi metabolismo en reposo era de unas 3500. Eso suma un total de 10 000 calorías. ¡Eso significa que hay que comer mucho!", dice.
Esa quema ingente de calorías que comparte Abrahamsen son las mismas que se producen en una etapa de 200 kilómetros con cinco puertos de primera. "Es un palizón, sí, pero sabemos cómo comer para hacer frente a estos entrenamientos", apunta la estrella noruega.
Abrahamsen y compañía consideraron cancelar el campamento de entrenamiento, pero decidieron que completarían las cuatro semanas en Sierra Nevada, sin importar cuán monótono se vuelva el entrenamiento bajo techo: "Hay que aprovecharlo al máximo. Además, el resultado es buenísimo, porque todo el entrenamiento se realiza a más de 2300 metros sobre el nivel del mar. Es posible que se convierta en una receta para el éxito que tendremos que repetir".