"Las etapas de montaña actuales del Tour de Francia son carreras de juveniles"
El Tour de Francia ya no es lo que era. Al menos eso es lo que piensa una leyenda del ciclismo mundial como Pedro Delgado que considera que desde hace unos años se ha apostado por recorridos "light" en cuanto a volumen de kilómetros que permiten ritmos muy altos que impiden atacar a un ciclista con el potencial de Tadej Pogacar.
Desde hace años no comulgo mucho con la filosofía que pretende el Tour de Francia con el recorrido. Les da miedo meter grandes etapas de montaña, sobre todo en la primera parte, para evitar que la carrera quede decidida pronto. Y en la parte final, cuando llega la montaña, las etapas son muy cortas, 130-140 km, son carreras de juveniles", indica el ciclista segoviano.
El ganador del Tour de Francia de 1988 considera que la radical reducción de kilometraje ha reducido las posibilidades de atacar a líderes del poderío de Pogacar: "No digo que todas tengan que ser de 200 kilómetros, pero en mi época, se podía cometer un error, llegar tarde a una salida, perder 8 minutos y aun así poder disputar la carrera, como me sucedió a mí en Luxemburgo en el 89. Hoy en día uno de los favoritos pierde 3 minutos y ya tiene la carrera perdida.
"Hoy en día no se puede recuperar un error"
Etapas de solo 130 o 140 kilómetros impiden recuperarse de un error: "Me da pena porque en el deporte los errores ayudan de cara al espectáculo. Tener la posibilidad de enmendar ese error ayuda a probarlo y es lo que da espectáculo, las remontadas, la épica del ciclismo. Esto era habitual en mi época y hoy en día no lo es".
La obsesi{on por el potenciómetro y el control absoluto de la carrera no entusiasma a Perico Delgado: "Con todos los parámetros que controlan los ciclistas, las etapas cortas son muy rápidas y es difícil que muchos corredores entren en crisis. Del mismo modo, si uno tiene el día ‘súper’, con una etapa tan corta, podrá ganar un minuto, pero no 4 si es lo que necesita. Por eso pienso que el recorrido está bien, es equilibrado y mantendrá la emoción, pero tener todo tan estudiado, como en el ciclismo moderno con todos los parámetros controlados, no me termina de entusiasmar. Prefiero más incertidumbre, pero prima el espectáculo televisivo".