Varios ciclistas profesionales admiten la esclavitud actual de su profesión en la que no hay tregua ni siquiera para disfrutar de una simple cerveza en vacaciones

" ¿Llegar ahora con 8 kilos de más tras las vacaciones como hacía Induráin?, si lo haces te verían como un loco, con 2-3 de más ya estás muy jodido"

¿Vacaciones? ¿Qué vacaciones? En pleno diciembre, cuando antaño los ciclistas recuperaban fuerzas o retomaban con calma los pedaleos, los profesionales del pelotón tienen una intensidad de entrenamiento similar a la de la temporada de competición.


"Yo cuando terminaba la temporada en noviembre ya no tocaba la bicicleta hasta enero. Descansaba y comía y bebía sin preocuparme de nada. Llegaba a la pretemporada con unos 8 kilos de más y ahí es cuando empezaba a hacer sacrificios", repite Miguel Induráin cada vez que le se pregunta sobre su época como ciclista profesional.


"¿Lllegar con 8 kilos de más tras las vacaciones como hacía Induráin?, te verían como un loco. Ahora si llegas con 2-3 kilos de más a la pretemporada te miran mal, sabes que vas a estar jodido unos meses porque los demás llegan en peso de competición y a ti te va a tocar entrenar más y comer menos. Disfrutar de las vacaciones tiene un alto precio a pagar", explica un ciclista profesional que prefiere no dar su nombre para no ser señalado en una entrevista a una agencia internacional.

En pretemporada con la misma potencia que tras hacer podio en Flandes


Después de un parón de entre dos y cinco semanas muchos ciclistas han comenzado estos días a ejercitarse para retomar sin demora la forma física, conocer a sus nuevos compañeros y probar los materiales para el nuevo año, a un ritmo que pudiera sorprender a los fans más veteranos de este deporte.


Las primeras carreras del calendario mundial están todavía lejos e incluso algunas figuras como el esloveno Tadej Pogacar tiene previsto estrenar su temporada en marzo, pero nadie lo diría viendo cómo circulan los corredores del UAE por las carreteras de la Costa Blanca alicantina.


"Recuerdo un entrenamiento en el que tenía la misma potencia media que la que tenía cuando fui tercero en el Tour de Flandes el año pasado", contó el alemán Nils Politt, uno de los lugartenientes de Pogacar en el equipo UAE, en el podcast presentado por su compatriota y exciclista Jan Ullrich.

"Antes era más relajado. Podías tener a un Óscar Freire que durante la concentración se subía a la bicicleta por primera vez desde su última carrera. Entre medias había estado jugando al tenis. Hoy ya no te puedes permitir subir ni un gramo en vacaciones porque sabes que vas a tener un problema. Todos están a tope en diciembre", advierte el alemán Simon Geschke, retirado desde hace un año.

"Hoy en pretemporada vas a tope todos los días"
 

El ciclista francés Benoît Cosnefroy confirma esa percepción: "Antes era un ciclismo diferente. Hoy vas al máximo todos los días. Hace 10 o 15 años, cuando había una jornada de descanso después de cuatro días de concentración, se salía de fiesta la víspera. Ahora no hay nadie que haga eso".


En Mallorca en estos momentos con su nuevo equipo Red Bull Bora, el belga Remco Evenepoel habla también de ello: "En mi tercera semana desde que retomé hago ya intensidades. Si quiero acercarme al nivel de Pogacar tengo que sufrir".

A sus 32 años, el francés Guillaume Martin, uno de los líderes del equipo Groupama-FDJ, también evalúa la evolución de los inicios de temporada a lo largo de su carrera: "Cuando pasé a profesional en 2016, todavía se podían tomar las primeras carreras de la temporada como preparatorias. Eso ahora se ha terminado. Hay que estar preparado desde la primera carrera".