“Llegue a odiar la bici…tuve que aprender a andar y a pedalear de nuevo”
Robert Gesink es una de las leyendas del Visma. El ciclista holandés estuvo en el equipo desde 2006 hasta 2024 pasando por las épocas del Rabobank, el Belkin, el Lotto-NL Jumbo y el Jumbo-Visma, algo que le ha permitido conocer todas las formas de trabajar del equipo neerlandés
Robert Gesink iba para estrella del ciclismo cuando finalizó 5º en el Tour de Francia de 2010 cuando tenía 24 años pero meses después falleció su padre y sufrió un grave accidente en la Bart Brentjens Challenge que condicionó sus resultados durante varios años.
"Por supuesto, hubo momentos en los que odiaba la bici. Tras la muerte de mi padre, empecé a entrenar muy duro por odio y rabia hacia todo y hacia todos. Salí del invierno muy fuerte. Gané el Tour de Omán por venganza, fui segundo en la Tirreno y tercero en el País Vasco. Después de eso se acabó todo”, comenta el ex ciclista del Visma.
Gesink relata que a partir de ese momento todo empezó a empeorar. “Me había quemado bastante. Se había acabado y acabé en un serio bajón. En realidad no me di tiempo para procesarlo todo. Aunque ese dolor nunca desaparece. La bici me ha dado mucho, pero por desgracia también me ha quitado mucho a veces”, comenta el ciclista holandés.
Gensink también relató otro momento que marcó su carrera en 2011 cuando sufrió un grave accidente golpeándose contra adoquines cuando estaba preparándose oara el Campeonato del Mundo.
“Mirando atrás, divido mi carrera en dos partes: antes y después de la fractura. Esta fractura limitó en gran medida mi rendimiento después de 2011. Mi crecimiento como corredor por etapas se detuvo ahí. Para un atleta de élite, que va a por los resultados al más alto nivel, una pierna rota así es muy limitante. Hasta esa caída, se veía que cada vez rendía mejor. Después de esa caída, todo se volvió mucho más difícil. Después de la operación tuve que empezar de cero con la pierna”, comenta Gesink,
Robert Gesink recuerda que fue unos momentos durísimos en los que llegó a tener que volver a aprender a andar y a pedalear, algo durísimo para cualquier persona y más para un ciclista profesional.
"Literalmente aprendí a andar y a pedalear de nuevo. Después de eso siempre pedaleé con dos piernas diferentes en términos de fuerza. Tenía muchas molestias, dolores, lo que me obligó a cambiar de posición en la bicicleta. En realidad, esa fractura fue el principio de muchas desgracias. Aunque casi todos los ciclistas tienen su historia y, afortunadamente, después he demostrado cosas muy bonitas sobre la bicicleta”, relata el ex ciclisma del Visma.