"Lo de Óscar Freire en la Milán-San Remo de 2010 fue alucinante, comió en carrera 10 veces menos de lo que se ve ahora y acabó a 44 km/h, le valió con meterse un desayuno que daba miedo"
España tiene el honor de contar con un mito del ciclismo mundial como Óscar Freire que fue capaz de ganar tres veces un monumento descomunal de este deporte como es la Milán-San Remo y no lo consiguió siguiendo precisamente unas pautas de nutrición similares a las que garantizan actualmente un enorme rendimiento, sino con un estilo muy particular y que actualmente sería una barbaridad.
Laurens Ten Dam era un de los gregarios que ayudó al ciclista cántabro la edición de 2010 y reconoce que se quedó pasmado al ver cómo se alimentó ese día: "Se levantó por la mañana y se metió un kilo entre pasa y arroz y me quedé alucinado. Luego en carrera le bastó con tomar dos geles para correr 300 kilómetros y ganar la carrera. Solo se metió 80 gramos de carbohidratos y ganó a 44 km/h, ahora se meten 700 gramos de carbohidratos en ese recorrido, casi ¡10 veces más!"
Óscar Freire fue un 'bicho raro' del ciclismo español. En un país que no valoraba las pruebas de un día apareció un ciclista mágico que fue capaz de ganar hasta en tres ocasiones un monumento como la milán-San Remo.
Hoy se disputa la mítica Milán-San Remo, el primero de los cinco monumentos del ciclismo que se disputan cada temporada. La Classicissima nació en 1907 y sus primeros 97 ediciones solo tuvo dos victorias españolas a cargo de un 'rara avis' de nuestro ciclismo como era el barcelonés Miguel Poblet, que se impuso en 1957 y 1959.
Tras el ciclista catalán llegó un páramo en el que ningún ciclista español estuvo ni siquiera cerca de pelear por una victoria...hasta que llegó otro 'bicho raro' como Óscar Freire. El ciclista cántabro se impuso en en 2004, 2007 y 2010, estuvo cinco veces en el top 5 de la carrera y 10 veces en el top 10. La legendaria prueba italiana agigantó la leyenda de un ciclista al que no entendían en España hace 20 años y que ahora es un mito tras tomar protagonismo las clásicas en nuestro país.
"Es como una carrera de Fórmula 1 dentro del ciclismo"
"La Milán-San Remo es la carrera más difícil de ganar para un ciclista español. Antes de Óscar sólo había ganado dos veces Miguel Poblet, pero a los españoles me acuerdo que nos parecía una carrera dificilísima, no nos comíamos un colín y llegó Freire con la táctica del gato que dice y empezó a liarla año tras año. Es como una carrera de Fórmula 1 dentro del ciclismo. Un mundial es relativamente más fácil que la Milán-San Remo porque tiene más dureza y eso nos va mejor a los españoles pero en San Remo hay que ser muy muy bueno para ganar, es complicadísima. Dicen que es la clásica más fácil de acabar y la más difícil de ganar porque se pierde en cualquier metro"., apunta Eduardo Chozas elogiando la maestría del ciclista cántabro en esta mítica carrera.
Freire reconoce que era "una prueba que conocía muy bien. Se adaptaba muy bien a mis características, es una prueba en la que desaparecen casi todos los que ayudan a los sprinters y ahí te tienes que desenvolver tú mismo. Mi labor era estar siempre delante y aprovechas las oportunidades. Una pena que no hubiera más pruebas de este tipo, igual en el Giro que sí había etapas similares un poco más duras.
El ciclista cántabro se sentía siempre inspirado en la prueba italiana: "Fue una carrera que se me dio muy bien, que conseguí victorias y eso que tuve varias ediciones con problemas, con caídas y pinchazos, pero los resultados fueron muy buenos. no era nada fácil ganar y estoy orgulloso de haber conseguido tres victorias".
"En muchas ocasiones nadie esperaba que la ganara"
Freire recuerda que pocas veces aparecía como gran favorito pero siempre rendía a gran altura y ganaba o estaba cerca de conseguirlo: "Es una carrera en la que hay muchos ganadores antes de disputarla y luego son pocos los que se la juegan. Me llamaban el gato porque aparecía siempre en el último momento cuando nadie me esperaba. Parecía que no estaba y sí estaba. En muchas ocasiones no era favorito, no contaban conmigo pero el equipo sabía que podía ganar. Los ciclistas contaban más conmigo que la prensa. Los ciclistas me tenían mucho miedo pero desde fuera no tanto".
La Milán-San Remo era una obsesión para los ciclistas y equipos italianos: "Figúrate lo importante que era para los italianos esta carrera que nada más fichar por Mapei solo se hablaba de la San Remo y era la única clásica que no habían ganado. Era el mejor equipo del mundo y además italiano y no habían conseguido llevársela nunca.
De las tres victorias, la que recuerda con más cariño Freire es la que le arrebató a Zabel en el último metro: "La edición de 2004 que le gané a Zabel fue la que más sorprendió a todos. Yo cometí un error dejándole pasar, pero pude recuperar y cuando levantó las brazos pensando que había ganado yo veía tan cerca y tan rápido que le pude pasar. Un mes antes en la Vuelta a Andalucía a mí me pasó lo mismo y me tomé venganza.