Javier Salas es un veterano cicloturista que ha vivido la impresionante evolución que han experimentado los desarrollos en las dos últimas décadas y como desafíos en montañas míticas que eran un suplicio se han convertido en algo asequible

"Los desarrollos de ahora son la ostia, recuerdo subir Lagos a chepazos, con 52-42 y 13-21 atrás y pararme varias veces pensando que la rueda iba frenada"

Javier Salas es un veterano cicloturista que ha vivido la impresionante evolución que han experimentado los desarrollos en las dos últimas décadas y como desafíos en montañas míticas que eran un suplicio se han convertido en algo asequible y que se puede disfrutar y olvidar la desesperación de hace no demasiados años:

"El tema de los desarrollos en cicloturismo da para escribir un libro. Yo soy de los que cambia el desarrollo en función de la salida que haga. Lo que hay ahora es la ostia, antes las pasabas canutas con los desarrollos que había y llegaba una subida de miedo.     

Con las maravillas que hay ahora y recordar los tiempos cuando empecé a montar en bici. 52-42 con un 13-21 atrás en 7v si mal no recuerdo. Tengo el recuerdo de subir los Lagos a chepazos, con mi padre en el coche atrás, ¡vamos, dale, venga, dale campeón! Y me bajé dos veces porque pensaba que llevaba la rueda frenada, y al llegar arriba de la Huesera dije: "¡Me voy para abajo! Creo que ese verano no volví a tocar la bici.   

Por ejemplo yo para el día a día en la llanura  voy con 50-34 con un cassette de 11v 12-25. Este me gusta porque no tiene saltos hasta el 19, por lo que en la zona de llaneo siempre voy cómodo moviendo entre el 15-21 y las 4 tachuelas que tenemos se salvan bien sin tener que meter el 25 en ningún caso, salvo tostada tremenda.     

Cuando nos vamos un finde a alguna zona a hacer puertos le meto el 11-28, que para lo que hay por aquí, bien. Hay algún puerto con un par de kms al 11-12% y hay que retorcerse un poco pero al no ser largos, ni tan mal.       

Cuando voy a Asturias suelo alternar entre el 11-28 normalmente y el 11-32 para días de subir los Lagos o el Jitu de Escarandi. Un Shimano de pata corta 6800 se lo traga sin problemas. Un Sram de pata corta no. En Asturias los últimos dos años he andado con un 50-34 y un 46-36. Le metí un hibrido 46-34 y me encantó, porque con el 46 puedo llanear bien, y no tener que quitar plato en los continuos cambios de desnivel, y con el 34, pues ¡globero para arriba! Lo malo, es que notaba que bajando me quedaba muy muy corto de desarrollo. Me gusta bajar rápido y me daba rabia tener que bajar a medio gas, pero bueno, también me llevé menos sustos.  

El 48-32 es una opción buena, ya que te da opción a meter cassettes mas pequeños para tener la misma relación, que con un 50-34, pero llevas menos salto entre piñones pero sacrificas velocidad punta en descensos.    

Tuve una temporada el 52-36 en Madrid pero no me resultaba cómodo ya que no tenía potencia para mover el 52 y me obligaba a meter el 36 en muchas ocasiones y subiendo con un 11-25 que tenía únicamente allí me entraron ganas de colgar la bici.   

Y dicho esto acabo de comprar una bici con Sram Force AXS de 12v, que viene en 48-35 con 10-33 atrás. Me la darán un día de estos.  Ah! es con discos, obviamente     

Creo que al final no debemos dejarnos llevar por modas ni por el qué dirán, sino llevar algo que nos haga disfrutar de la carretera en función de nuestra condición física y fisionomía,  

Una cosa mala tenemos los frikis carreteros es que somos muy puristas y criticones con todo aquello que altera el orden establecido o se ve como de globero. Léase desarrollos, 25 o 28 mms, discos, gran fondos, bicis aero, tirantes bajos, slope, manillares compact, bolsa al sillín,... Yo llevo hasta timbre y en muchas salidas una bolsa de Tob Tube que la llaman... y oye, encantado de la vida!