El ciclista estadounidense recuerda tras su segundo triunfo consecuticvo en la prestigiosa carrera francesa cómo encontró un hueco en el ciclismo profesional gracias a una curiosa estrategia de "acoso y derrribo"

Matteo Jorgenson recuerda tras su segunda París-Niza ganada como ha pasado de 'don nadie' a estrella mundial: "Hace poco estaba mandando cientos de emails para alguien me fichara y mira ahora..."

El ciclista estadounidense se ha convertido en una de las grandes referencias mundiales tras su segundo triunfo en la París-Niza.

Matteo Jorgenson es uno de esos ciclistas que han dejado atónitos a los aficionados con su progresión. El ciclista estadounidense tiene una historia que podría ser objeto de un buen guión de Hollywood. Hace 5 años se reconocía como "un 'don nadie' del ciclismo a quien nadie tenía en cuenta con 20 años y que veía muy complicado ganarse la vida como ciclista profesional". Actualmente es una estrella mundial que ha ganado por segunda vez consecutiva una prueba tan prestigiosa como la París-Niza.


El ciclista estadounidense es el producto de la pelea por perseguir un sueño. Con 20 años competía en Estados Unidos en carreras menores y veía como una opción remota poder despertar el interés de algún equipo europeo de ciclismo profesional. A la actual estrella del equipo Visma se le ocurrió la idea de 'bombardear' a cientos de emails y mensajes en las redes sociales de los equipos para que le ofrecieran una oportunidad.


Tras varios meses con esa estrategia, un día le contestó un representante del equipo AG2R La Mondiale. Le ficharon para el equipo filial y en solo unas pocas carreras Movistar decidió que debían incorporarle a su equipo la siguiente temporada. A partir de ahí no dejó de crecer y pasó de ser un ciclista sin futuro a proyectarse como una futura estrella mundial.


En 2024 se incorporó a Visma, uno de los gigantes del World Tour, y sus responsables de rendimiento comenzaron a convencerle de que pese a su 1,90 podía convertirse en un sólido aspirante a ganar vueltas por etapas e, incluso, llegar a competir por una buena clasificación en las grandes vueltas. Su victoria en la París-Niza del pasado año le empezó a convencer de que su potencial era superior a lo que él mismo pensaba y ha comenzado a construir un nuevo perfil de ciclista que ya no descarta, incluso, a ser ganar de alguna gran vuelta.

"Estoy consiguiendo cosas que parecían imposibles"


"Estoy consiguiendo objetivos que hace poco parecían casi imposibles. Nunca pensé que podría ganar la París-Niza y ahora la he ganado dos veces. Ahora es el momento de poner el listón más alto. No puedo decir que sea capaz de ganar una gran vueltapero al menos quiero intentarlo. Quiero trabajar para conseguirlo", señala el ciclista americano.


El ciclista que asumía que su rol en el ciclismo profesional iba a ser el de buen gregario ha cambiado por completo su mentalidad: ""+Uno de mis objetivos este año era convertirme en un verdadero líder del equipo, y el equipo también me lo pidió. Mi objetivo ha sido dominar el liderazgo del equipo, dar mi punto de vista en las reuniones y expresar mis opiniones".


Frnas Maasens, director deportivo de Visma, no le ve techo aún a Matteo Jorgenson: "Se ha convertido en uno de los mejores ciclistas del mundo. Sin duda en el futuro puede desempeñar un papel más importante en las grandes vueltas.  No digo que gane el Tour, sino que es un ciclista muy bueno y talentoso y veremos mucho más de él en los próximos años".