El pentacampeón del Tour de Francia tiene claro que los ciclistas aficionados se sienten más identificados con los ciclistas de su generación ya que "éramos más humanos y sufríamos como ellos encima de la bicicleta".

Miguel Induráin: "A los aficionados les gustaba mucho más nuestro ciclismo ya que identificaban con nosotros cuando veían a corredores que les daban pájaras y no podían ni dar pedales"

Miguel Induráin recuerda por qué se producían tantas pájaras en su época en los puertos de montaña ya que muchos ciclistas se olvidaban de comer.

Ahora se ven muy pocas pájaras en el ciclismo como las que sufrían los ciclistas en la generación de Miguel Induráin y en las anteriores a la aparición del genial ciclista navarro.

Para el pentacampeón del Tour de Francia ahora es muy difícil que se porduzcan ya que los ciclistas compiten con mucho mejores bicicletas que las suyas y que les hacen que los ciclistas tengan que hacer menos esfuerzos y a todo esto hay que sumar que ha mejorado mucho la ropa, la alimentación y la tecnología.

Ahora los ciclistas lo llevan todo medido y saben cada cuántos kilómetros se tienen que tomar un gel o una barrita ya que lo llevan apuntando pero Miguel Induráin recuerda lo diferente que era la alimentación en su época cuando tenía que subir un puerto. “Lo único que tenías que recordar era comerte el bocadillo”, comenta la leyenda del ciclismo.

Miguel Induráin recuerda por qué se producían tantas pájaras en su época en los puertos de montaña ya que muchos ciclistas se olvidaban de comer. "Si se te olvidaba, entrabas en una crisis de hambre que te dejaba seco. La etapa podía tener 200 kilómetros, pero si no te acordabas de comer antes de la subida, estabas perdido”, comenta el pentacampeón del Tour de Francia y doble ganador del Giro de Italia.

En la época de Miguel Indurán se alimentaban de bocadillos de jamón, plátanos, pasteles, pan con membrillo o arroz con leche…. algo que recuerda el pentacampeón del Tour Francia que señala que no les iba tan mal sin tanta sofisticación. "No había tanta sofisticación. Y nos iba bien así. Ahora todo está más controlado, En nuestra época, lo normal era llevar dos bidones, una barra energética, si la teníamos, y confiar en los avituallamientos. Ahora hay planes, gramos, fases. Es otro deporte", comenta el ciclista navarro.

Miguel Induráin está a favor de la tecnificación del ciclismo pero también echa de menos la naturalidad de su generación. “Cualquier cosa que ayude al rendimiento es bienvenida. Pero también echo de menos la naturalidad de antes”, comenta la leyenda del ciclismo.

Lo que no le desea a ningún ciclista de la actualidad es que le dé una pájara como las de su época ya que lo pasabas muy mal. “No se lo deseo a nadie. Una pájara real es como quedarse sin gasolina. Puedes tener piernas, corazón, lo que quieras pero si el cuerpo dice que no, no hay forma de mover ni un metro”, comenta el ciclista navarro.

Para finalizar Miguel Induráin defiende su ciclismo tan alejado de tanta tecnificación ya que es un deporte más cercano al deportista popular. “No necesitábamos muchas cosas. Solo pedalear, mirar el reloj y no olvidarnos de comer”, comenta la leyanda del ciclsmo.