Alejandro valverde afronta con 40 años el final de su carrera con la misma filosofía de entrenamiento que le ha mantenido en la elite tras dos décadas

"No he rodado 7 horas en mi vida ni lo voy a hacer, para mí entrenar es disfrutar, no machacarme"

Alejandro Valverde ya tiene 40 años, vive su penúltima temporada en el ciclismo profesional, pero afronta esta recta final de su carrera con la misma ilusión y ambición. En pocos días afrontará el último reto del año con la Vuelta a España y entrena como lo ha hecho siempre, por sensaciones, sin destrozar su cuerpo y convirtiendo su profesión en su hobby.
 
 
 
 
"En el ciclismo no es a, b o c. No tienes que hacer tres horas y con tantas series…, lo importante es salir a entrenar, escuchar a tu cuerpo. Si hay días que te marca cinco horas y quieres hacer dos, yo hago dos. Si te machacas es peor. Mi entrenamiento es disfrute, salgo a entrenar y disfrutar, otros para coger forma necesitan machacarse muchísimo, concentraciones…yo siete horas entrenando no he hecho nunca.No he rodado 7 horas en mi vida ni lo voy a hacer, para mí entrenar es disfrutar, no machacarme.Yo voy a correr, hago cuatro carreras y estoy en forma. Entreno como todos pero no me cuesta trabajo el entrenar. Están acostumbrados, les digo que hay que seguir trabajando. Con 22 yo estaba peor que con 36, por ejemplo", explica Alejandro Valverde.    
 
 
El ciclista del Movistar Team Alejandro Valverde reconoce estar "utilizando la tecnología" implantada en el deporte, la cual ha demostrado que "no por entrenar más se entrena mejor", aunque prefirió continuar fiándose de sus "sensaciones" que le indican "cuándo apretar".   
 
 
 
 
Escuchar al cuerpo
 
 
Valverde no es ajeno al uso de la tecnología, la ve necesaria en el ciclismo actual, pero siempre ha buscado un equilibrio con sus sensaciones: "Yo nací y crecí sin tanta tecnología. Está bien tener potenciómetro, tener pulso, pero yo casi siempre entreno por sensaciones. Debes saber cuándo apretar y cuándo no apretar. Hoy en día los jóvenes aprenden cómo entrenar, aunque no por entrenar más se entrena mejor",   
 
 
El ciclista murciano no quiere ser esclavo de los medidores de potencia o los pulsómetros y ha aprendido a sacrles partido sin dejar de escuchar a su cuerpo: "Con la tecnología nueva, eso se lleva mucho más medido y te permite alcanzar un pico de forma en medio de una carrera de manera exacta. Yo la estoy utilizando pero prefiero escuchar mi cuerpo para saber cuándo apretar".