Paul Seixas, el fenómeno francés de solo 18 años que ya denominan 'el nuevo Hinault, no aceptó que su equipo le diera la victoria y prefirió permitir que ganara su compañero Nicolas Prodhomme, un gregario de 28 año que nunca había ganado una etapa

"No me regaléis la etapa, que se la lleve mi compañero, solo tengo 18 años y voy a hartarme a ganar carreras"

El adolescente francés prefirió darle una alegría a un compañero que hacer historia.

"No me regaléis la etapa, que se la lleve mi compañero, solo tengo 18 años, voy a hartarme a ganar carreras y él se lo merece mucho más que yo". El aficionado al deporte francés en general y al ciclismo en particular están impactados con el gesto de un chaval de 18 años que apunta a estrella mundial al decidir renunciar a ganar una etapa en una prueba del prestigio del Tour de Los Alpes y cederle ese honor al ciclista con el que iba escapado y que, además, era un compañero de equipo.

Paul Seixas fue avisado por el director de Decathlon para que se preparara para levantar los brazos antes de llegar a meta porque su compañero Nicolas Prodhomme había recibido la orden de no disputarle la etapa y permitirle ganar. Sin embargo, el fenómeno francés de 18 años que los expertos ven como un futuro referente del ciclismo no quiso aceptar el regalo y renunció, además, a convertirse en el ganador de etapa en una prueba de World Tour más joven desde 1913.

El adolescente francés ha debutado este año como ciclista profesional en el equipo Decathlon tras una espectacular trayectoria que le ha hecho ganarse el apelativo de 'el nuevo Hinault'. Sus datos de potencia son impresionantes y con solo 18 años está mostrando un nivel muy alto rodando en la primera categoría del ciclismo profesional.

Impresionante durante toda la semana en el Tour de los Alpes, Paul Seixas no dudó ni un segundo en regalar la etapa a su compañero. Nicolas Prodhomme, un habitual gregario, no daba crédito a la decisión de su joven compañero.

"Nicolas se lo merece, ha trabajado muy duro"


"Es tan hermoso. Nicolas se lo merece, ha trabajado muy duro toda la seman. Es un gran orgullo. Hablé con Nico al respecto; el equipo quería que ganara, pero le dije que no. ¡Nico se lo merecía más que yo! Sé que seguiré mejorando; probablemente tendré muchas oportunidades para intentarlo. ¡Me hace muy feliz!", apuntaba Paul Seixas.

Nicolas Prodhomme se mostró emocionado tras conseguirla primera victoria de su carrera a los 28 años: "Si analizamos mi carrera, me he sacrificado mucho por los demás. No tengo muchas oportunidades como esta, y sabemos que Paul las tendrá casi todos los días dado su talento». Es difícil discutir eso.


Paul Seixas es un fenómeno precoz que en Francia señalan como la esperanza definitiva para acabar con la sequía de triunfos galos en el Tour desde que Hinault se impuso en 1895.  Su quinto puesto a principios de febrero en su primera carrera  profesionalen el Gran Premio de La Marsellesa no hizo nada para disparar estas expectativas. Luego confirmó su talento a principios de abril al acercarse a un verdadero éxito al ubicarse segundo en el exigente clásico París-Camembert.

Con el hambre y la mentalidad de Pogacar

Tras los primeros halagos por su fantástico rendimiento en su estreno como profesional, su explosión de clase definitiva ha sido en el Tour de los Alpes. En esta prestigiosa carrera ha conseguido tres top 3  y ha mostrado una inusual facilidad para su edada para competir en la montaña compitiendo con ciclistas del nivel de Giulio Ciccone, Michael Storer o Thymen Arensman. De hecho, si no hubiera sido por el resfriado que sufrió el jueves, podría haber conseguido una excelente clasificación general, quedando finalmente en el 12º lugar. Un detalle que da cuenta de la madurez mostrada durante estos cinco días de carrera, reflejo del inicio de su carrera.

Escalador alto y esbelto (1,85 m, 62 kg) y temible rodador, se convirtió el pasado mes de septiembre en el primer francés de la historia en coronarse campeón del mundo júnior de contrarreloj. Su currículum incluye otros prestigiosos éxitos en la categoría U18: Lieja-Bastoña-Lieja, Tour du Pays de Vaud, Clásica de los Alpes, Giro de la Lunigiana... Lo suficiente para que algunos expertos en rendimiento ya lo comparen con un tal Tadej Pogacar  por su potencial y su ansía caníbal de ganar. Sin presión, impulsado por el deseo de correr por diversión. Otros establecen paralelismos con Remco Evenepoel, otro tipo de caníbal.


"Estar con los profesionales es realmente un gran vacío, un enorme desafío. Estoy aquí para aprender, ese es el objetivo de este salto al profesionalismo: aprender junto a los mejores ciclistas que conocen el campo mucho mejor que yo. Cada año, chicos como yo emergen de la categoría juvenil, pero cada uno tiene un camino diferente. Yo espero llegar lejos trabajando duro".