Pereiro: “El gravel me recuerda a la época en la que explotó el mountain bike y parecía que unos eran ciclistas y otros ‘globeros”
Óscar Pereiro es una de las leyendas del ciclismo español gracias a su triunfo en el Tour de Francia en 2006, una victoria que llegó tras confirmarse el positivo del estadounidense Floyd Landis.
El ciclista gallego antes de llegar al ciclismo profesional compitió en ciclocross y en mountain bike y, ahora una vez retirado, sigue siendo un gran defensor de todas las modalidades. Óscar Pereiro también defiende el gravel, un modalidad que cada día está más de moda pero que es criticada por los puristas.
“Me gusta porque no deja de ser un ciclocross evolucionado. Lo practico, tengo una Trek Checkpoint y, por ejemplo, el año pasado participé en El Rancho con Alain Prost. Son pruebas que van a ir en auge, a veces veo a gente de la carretera que lo desprecia, pero creo que tenemos que aprender a convivir. Me recuerda a la época en la que explotó el mountain bike y parecía que unos eran ciclistas y otros ‘globeros’. Cada uno tiene que hacer la modalidad a la que mejor se adapte, y el gravel tiene una particularidad que es la leche, poder rodar sin coches. Cuando vivía en Madrid salía mucho en gravel por eso, cada día se me hace más complicado convivir con los coches y el gravel te da esa libertad. Es una bicicleta híbrida que te da la velocidad de la carretera por caminos de montaña”, comenta el ganador del Tour de Francia en 2006.
Óscar Pereiro también compitió en l Titan Desert de Marruecos formando equipo con otras leyendas del ciclismo español como Miguel Induráin y Luis León Sánchez. El ciclista gallego reconoce que los ciclistas profesionales cuando se retiran lo pasan mal pero viene bien seguir haciendo deporte.
“Es necesario seguir haciendo deporte. Primero, por salud. No hay que olvidar que el ciclismo es un deporte muy exigente que requiere de muchas horas de entrenamiento, tienes el corazón con paredes muy anchas de tanto trabajarlo y el descenso hacia vivir como una persona normal tienes que hacerlo de forma progresiva. Esto te ayuda a exigirte, a que tu cabeza no entre en shock, porque es muy difícil levantarte al día siguiente y ver que se acabó. De esta manera puedes volver a ponerte un dorsal, te acostumbras y el ‘aterrizaje’ es más sencillo. Es verdad que durante los 2-3 primeros años a poco que hagas deporte vas a un gran nivel. Por mi experiencia sé que gente como Luisle a poco que se cuiden van a estar disputando porque lo que traes de la carretera, los años de competición, es una memoria que tarda en olvidarse”, comenta el ciclista gallego.
Óscar Pereiro reconoce que el cuando va a carreras como la Titan Desert para hacerlo lo mejor posible pero, sobre todo, para ayudar a mucha gente a cumplir su sueño.
“Salvando las distancias, somos un equipo pro que se va al desierto. Somos 62 personas compitiendo en bicicleta, más todo lo que llevamos fuera de carrera: fisios, mecánicos, cámaras... Es un equipo profesional que va al desierto a ayudar a muchas personas a cumplir su sueño y a nosotros a darnos la oportunidad de vivir una aventura. Además, en el caso de Luisle y de mí mismo, pudimos compartir maillot con un hombre que fue referente y mito”, comenta el ganador del Tour de Francia.