Pogacar acabó la contrarreloj muy enfadado con su Colnago y pidió permiso para espiar la bici de Vingegaard
La contrarreloj de la Dauphiné tuvo dos grandes noticias. La primera fue la exhibición que dio Remco Evenepoel a 50 km/h de media llevándose la victoria y la segunda, el ‘petardazo’ que pegó Tadej Pogacar perdiendo 49 segundos con el belga en sólo 17,5 kilometros.
Esto no fue sólo lo peor para Tadej Pogacar, ya que en una contrarreloj que le iba a la perfección, también perdió 28 segundos con Jonas Vingegaard.
Las diferencias con el ciclista danés pudieron ser mayores ya que estrenaba un revolucionario modelo con el que se quedó corto en el plato y regalo cinco segundos de diferencia sobre el esloveno.
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Al acabar la contrarreloj se pudo ver a un Tadej Pogacar muy enfadado que culpó a las cualidades de su Colnago frente a las cabras de sus principales rivales, una bicicletas que considera que son mejores máquinas y que han evolucionado mucho mejor.
El enfado de Tadej Pogacar llegó al punto que pidió permiso para poder ir a revisar la bicicleta de Jonas Vingegaard y observar sus evoluciones. Al ciclista del UAE se le pudo ver como observaba todos los componentes de la Cervelo del ciclista danés preguntándose como podía haberle sacado tanto tiempo en una contrarreloj tan corta.
Un Tadej Pogacar muy enfadado no quiso hablar con los medios al acabar con los medios pero pasadas unas horas dio una declaraciones en la que no quiso buscas excusas.
“No hice una buena contrarreloj y no encontré mi ritmo. Creo que empecé de una forma muy conservadora y debería haber ido más fuerte desde el principio. Realmente lo que hemos venido aquí es para prepararnos para el Tour de Francia y ahora lo que toca es mejorar. Ahora vienen tres etapas importantes de montaña y tendremos que probar a los rivales y a nosotros mismos”, comentó Pogacar