"Pogacar ha conseguido en rampas al 8 1% el umbral mutante perfecto, ataca y está 15 minutos por encima del umbral sospechoso de dopaje de 410 vatios y del milagroso de 430"
"15 minutos y 30 segundos en la cima de la segunda subia al Monte Grappa, un puerto de 18 kilómetros al 8,1% y marca a 450 vatios. El umbral MUTANTE perfecto, mucho más allá del sospechoso de dopaje 410 Watts (¿umbral de dopaje probado?) y del milagroso de 430 vatios". Así despachaba en la red social X Antoine Voyer, el que fuera entrenador de Festina en la época de barra libre de dopaje, sus sospechas sobre la falta de limpieza de Tadej Pogacar.
Voyer lleva todo el Giro mostrando sus dudas sobre el rendimiento de un ciclista que ve cada vez más parecido a Lance Armstrong. El entrenador francés no considera fisiológocamente normal la increíble diferencia de potencia de Pogacar respecto a sus rivales y la exhibición en la penúltima etapa en la segunda ascensión al exigente Monte Grappa le ha convencido de que hay algo raro.
Pogacar atacó en los últimos 5,4 kilómetros de esa montaña con un porcentaje medio en esa zona final de 8,52% y fue capaz de cubrirlo en solo 15:26, con una media de 450 vatios y una relación impresionante vatio/kilo de 6,43.
Diferencia abismal con el resto en Monte Grappa
La diferencia fue abismal respecto a sus perseguidores, ya que los mejores fueron Tiberi, Rubio y Martínez que subieran ese tramo en 17:22 (1:56 más lento) y con el esfuerzo acumulado generarn 5,59 vatios/kilo.
Mientras en la primera ascensión a Monte Grappa el líder del Giro se lo tom{ó con calma, en la segunda estuvo desatado y mostró una potencia descomunal. Ascendió los 18,1 kms al 8,15% de media en 51:48, 52 segundos más rápido que el récord que estableció Nairo Quintana en 2014.
Ese segundo paso por el Monte Grappa fue una demostración impresionante de potencia de Pogacar, ya que su media de vatios/kilo fue de 6,13, una auténtica barbaridad en un esfuerzo de algo más de 51 minutos. La media de velocidad fue de 21,19 km/h.
Estos números levantan numerosas sospechas que los entrenadores de UAE responden aludiendo a la genética privilegiada de Pogacar y su buena respuesta al entrenamiento.