El ciclista esloveno, por ejemplo, pesa con 1,76 dos kilos más de lo que pesaba Chris Froome con 1,86 de altura en su pico de forma y tiene que buscar adelgazar su bicicleta como sea

Pogacar reconoce que sus "problemas de peso" le obligan a seguir compitiendo con frenos de zapata como hizo en la Tirreno-Adriático

¿Frenos de disco o frenos de llanta? En este encendido debate en el ciclismo profesional hay posiciones muy marcadas a favor o en contra y un ciclista que usa indistintamente uno u otro dependiendo del recorrido del día como es el Tadej Pogacar.
 
 

El bicampeón del Tour de Francia ha creado todo un arte a la hora de cambiar entre frenos de disco y frenos de llanta para carreras y ha basado su elección siempre por el peso de su bicicleta y no por las condiciones climáticas, el factor decisivo para la elección final de la gran mayoría de los ciclistas profesionales.  

Despreció el riesgo de los descensos por perder peso

En su victoria en la Tirreno-Adriático fue el único ciclista que apostó por el uso de frenos de llanta pese a que los descensos eran peligrosos por la humedad del asfalto. Sin embargo, para el ciclista esloveno primaba más el peso en los ascensos que la seguridad de frenado en los descensos.

El uso de frenos de llanta con asiduidad que le convierte en un 'rara avis' en el pelotón es algo por lo que le han preguntado varias veces al vigente ganador del Tour de Francia y número 1 del mundo. Y responde siempre aludiendo a 2cuestiones de peso, que son decisivas. Es muy importante, porque en las subidas la relación entre fuerza y peso (W/kg) es decisiva para marcar diferencias".  

Pogacar cifra un ahorro de peso pasando de discos a zapatas de unos 300 gramos. Una eliminación de lastre importante a nivel de competición, que influye en el valor de los W/kg tan importante para valorar el rendimiento de un corredor. Esta relación aumenta más si cabe su importancia a la hora de subir puertos, ya que entra en juego la fuerza de la gravedad, que puede variarlo.   

El esloveno no es un ciclista demasiado liviano

El bicampeón del Tour no es de los que ha exprimido al máximo su peso y en relación con su altura tiene una combinación poco liviana para lo que se estila ahora en el pelotón profesional. Pesa 66 kilos para 1,76. Chris Froome, por ejemplo, con 1:86 pesaba 64 kilos en su pico de foma: "Esto es algo muy importante para mí. No soy el corredor más ligero del pelotón. La bajada de peso que se consigue con los frenos de llantas es considerable y se nota subiendo. Son pequeños detalles de los que me preocupo bastante".

Pogacar es un caso único entre los ciclistas del pelotón profesional. Todos los equipos se han trasladado a las bicicletas con freno de disco en los últimos años, siguiendo las tendencias del mercado y por sus patrocinadores de bicicletas, y los equipos suelen imponer una estrategia tecnológica única para facilitar el trabajo de los mecánicos y su asistencia en carrera a los ciclistas. Sin embargo, Pogačar no parece influido por las presiones de su equipo, patrocinadores o rivales para utilizar frenos de disco. Para el esloveno, todo se trata del peso de su bicicleta, con los 300 gramos adicionales de una configuración de freno de disco suficiente para que cambie a una configuración de freno de llanta más ligera. El organismo rector del ciclismo, la UCI, ha impuesto durante mucho tiempo un límite de peso mínimo de 6,8 kg para las bicicletas de carrera.