Pogacar y Vingegaard van a ser obligados a competir sin su ‘dopaje legal’
¿Simple herramienta de control o dopaje encubierto? La Unión Ciclista Internacional (UCI) se dispone a prohibir el uso del monóxido de carbono en la reunión de su Comité de Dirección que se celebrará el viernes y el sábado en Arras, al margen de los Campeonatos del Mundo de ciclocross.
Como ya ocurrió en el pasado con el tramadol, por ejemplo, la UCI toma la iniciativa de prohibir, al menos en su versión potencialmente mal utilizada, un método que sigue estando autorizado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), pero que está causando revuelo en un deporte que lleva mucho tiempo plagado de casos de trampas.
La polémica surgió durante el pasado Tour de Francia tras la publicación de un artículo del medio especializado Escape Collective en el que se indicaba que al menos tres equipos, entre ellos el UAE con Tadej Pogacar y el Visma con Jonas Vingegaard, habían utilizado un reciclador de monóxido de carbono. Este aparato mide la masa total de hemoglobina y, por extensión, los beneficios del entrenamiento en altitud sobre el organismo.
Interrogados por la prensa durante el Tour, Vingegaard y Pogacar reconocieron el uso del aparato, pero restaron importancia al asunto. “No hay nada sospechoso en ello”, dijo Vingegaard, insistiendo en que el procedimiento sólo se utilizó para medir el volumen sanguíneo.
“Soplas en un globo durante un minuto para una prueba que tienes que hacer con dos semanas de diferencia. Solo hice la primera parte porque para la segunda, la chica que debía hacerla nunca apareció. No es que soplemos todos los días”, añade Pogacar.
La práctica en sí no es ilegal. “La inhalación de monóxido de carbono es una técnica muy estandarizada que se validó hace veinte años. No hay otra forma de cuantificar los beneficios de la altitud con tanta precisión”, señaló en diciembre el coordinador de rendimiento de los EAU, Jeroen Swart.
“Lo hicimos durante un periodo de 18 meses. El proceso ha concluido. Ya no necesitamos realizar este tipo de pruebas y no tenemos previsto hacerlo”, añadió.
En cuanto a la idea de utilizar inhalaciones repetidas para crear hipoxia artificial con el fin de mejorar el rendimiento, Jeroen Swart fue categórico: “No veo a nadie haciendo eso, no es realista”, tachó de “sensacionalista” el artículo de Escape Collective.
A pesar de ello, varios protagonistas de este deporte, entre ellos el Movimiento por un Ciclismo Creíble (MPCC), han instado a la UCI a que se pronuncie sobre este gas inodoro, causa habitual de accidentes domésticos mortales.
También se han pronunciado jefes de equipo como Marc Madiot. El equipo Visma, por su parte, desmintió a la AFP los comentarios atribuidos a Jonas Vingegaard por el diario Le Monde en una entrevista publicada el 18 de enero en la que el danés pedía la prohibición del monóxido de carbono por la AMA y afirmaba que “ciertos equipos desvían su uso inhalando regularmente dosis bajas de monóxido de carbono, lo que provoca un aumento significativo del rendimiento de sus corredores”.
“Jonas no ha dicho eso. Nunca acusaríamos a nadie”, dijo su equipo. El pasado otoño, la UCI pidió a la AMA que se pronunciara sobre la cuestión, antes de anunciar a mediados de diciembre que iba a pedir a su propio Comité de Gestión que prohibiera el uso del gas «por razones médicas”.
“La inhalación repetida en condiciones no médicas puede provocar efectos secundarios como dolores de cabeza, cansancio, náuseas, vómitos, dolor torácico, dificultades respiratorias e incluso pérdida de conciencia”, explica la autoridad.
Sin embargo, su uso “en un entorno médico, por personal médico competente y en el estricto contexto de la evaluación de la masa total de hemoglobina” seguiría estando autorizado.
En última instancia, la UCI espera que la AMA siga su ejemplo, como ocurrió con el tramadol. Este potente analgésico fue prohibido en el ciclismo en 2019, lo que provocó la descalificación del colombiano Nairo Quintana del Tour de Francia de 2022.
Cinco años después, también se incluyó en la lista de productos y sustancias prohibidas de la AMA, con sanciones mucho más duras por venir.
Fuente: Agencias