‘Purito’ Rodríguez: “El compañero más increíble que tuve era un búfalo y vividor que dormía en pelotas con frío y se alimentaba de cervezas y chuches… y el tío volaba”
Joaquim ‘Purito’ Rodríguez ha sido uno de los mejores ciclistas españoles de las últimas décadas gracias a un palmarés en el que destacan podios en el Giro de Italia, Tour de Francia y Vueltas a España, victorias de etapa en la Grandes Vueltas, una Flecha Valona, dos Giro de Lombardía y medallas en el mundial en ruta.
En los 16 años que compitió como ciclista profesional Joaquim Rodríguez compartió equipo con grandes estrellas como Alejandro Valverde pero del ciclista que guarda un recuerdo especial es del ruso Alexei Markov, corredor con el que estuvo en las filas del Caisse d’Epargne (actual Movistar).
“Había un ciclista que me caía de puta madre, un tío súper bueno, el ruso Alexei Markov ni idea. Este tío era un búfalo y un vividor. Yo compartí la habitación con él en una Vuelta a Alemania y con él me descojonaba. El tío se ponía los cascos con una película en ruso con el volumen a tope y se ponía a comer un cesto gigante de chuches y a beber cerveza, un fenómeno”, relata ‘Purito’ Rodríguez.
“Había un ciclista que me caía de puta madre, un tío súper bueno, el ruso Alexei Markov. Este tío era un búfalo y un vividor. Yo compartí la habitación con él en una Vuelta a Alemania y con él me descojonaba. El tío se ponía los cascos con una película en ruso con el volumen a tope y se ponía a comer un cesto gigante de chuches y a beber cerveza, un fenómeno”, relata ‘Purito’ Rodríguez.
‘Purito’ Rodríguez relata como a Alexei Markov le gustaba dormir en pelotas con la ventana abierta cuando en la calle hacía un frío brutal.
“El tío se quedaba en bolas y se estiraba en la cama con el ordenador a ver la película en ruso a todo volumen. Él abría la venta, cuando afuera hacía un frío de la hostia, y yo me tenía que tapar hasta el cuello del frío que tenía. El fenómeno se podía a beber cervezas y a comer chuches hasta que se quedaba dormido. Pedazo de búfalo que era el tío ya que después de las cervezas y la chuches y durmiendo en pelotas con frío al día siguiente el ruso volaba, es que volaba el tío”, relata Purito Rodríguez.
“El tío se quedaba en bolas y se estiraba en la cama con el ordenador a ver la película en ruso a todo volumen. Él abría la venta, cuando afuera hacía un frío de la hostia, y yo me tenía que tapar hasta el cuello del frío que tenía. El fenómeno se podía a beber cervezas y a comer chuches hasta que se quedaba dormido. Pedazo de búfalo que era el tío ya que después de las cervezas y la chuches y durmiendo en pelotas con frío al día siguiente el ruso volaba, es que volaba el tío”, relata Purito Rodríguez.