El ciclista esloveno analiza el impacto de la llegada de la estrella belga a su equipo y cómo ha cambiado radicalmente su manera de entender el ciclismo profesional

Roglic agradece el fichaje de Evenepoel por Red Bull: "Ahora ser cuarto o décimo en el Tour me da absolutamente igual"

Primoz Roglic es, indiscutiblemente, uno de los mejores ciclistas de la última década. en unos días cumple 36 años y apura la etapa final de su carrera sin presión y buscando disfrutar de la bicicleta. En una entrevista exclusiva con Cycling News no descarta que la de 2026 sea su última temporada en activo y agradece la llegada a Red Bull de Remco Evenepoel porque su presencia le dará "más libertad".


"Todavía estoy aquí, ya sabes, todavía sigo montando en bicicleta. Toda mi carrera ha tenido sus altibajos, pero no cambiaría nada, ni siquiera las caídas y las decepciones. El ciclismo es un desafío, pero te enseña sobre ti mismo y sobre la vida. El ciclismo me ha dado muchísimo y me ha enseñado a ser feliz. Te sientes vivo, sufres mucho, sobre todo cuando pierdes o te caes, pero es increíble, es hermoso. La vida es una lucha diaria y el ciclismo me ayuda con eso", reflexiona el ciclismo esloveno.

"Ya he logrado mucho en mi carrera"


Roglic no tiene claro hasta cuándo estará en el pelotón profesional: "Todavía tengo contrato, así que normalmente seguiré montando en bici, y luego veremos qué pasa durante la temporada. Me tomo la vida día a día, feliz de seguir aquí y seguir montando en bici".

A punto de cumplir 36 años siente que es un afortunado: "Ya he logrado mucho. Fui saltador de esquí durante 15 años y también ciclista durante 15, lo cual es muy importante. Estoy seguro de que alguien que empezara a competir a los 22 años no tendría la oportunidad de ser profesional ahora; simplemente no lo considerarían. Estoy muy contento de haber tenido la oportunidad y de haberla aprovechado".


Al ciclista esloveno le resbala por completo la intención de algunos aficionados de enfrentarle a Remco Evenepoel, la gran estrella que ha llegado a su equipo: "Tenemos rivales más grandes contra los que competir, ¿por qué deberíamos competir entre nosotros? Se trata de cómo damos lo mejor de nosotros juntos. Remco es un tipo increíble y ya ha conseguido resultados muy importantes. Ojalá puedan seguir haciéndolo bien juntos. No lo conozco mucho, nunca hemos hablado mucho, solo en la bici para saludarnos, que no es mucho. Nos conoceremos en el campamento del equipo. Ese es el primer paso para trabajar juntos".


Roglič admitió recientemente a los medios de comunicación eslovenos que espera que Evenepoel y Lipowitz compartan la carga del liderazgo del equipo y a él le liberen: "Espero tener un poco más de paz, un poco más de libertad. La llegada de Remco es algo positivo. Significa que puedo alejarme un poco de toda la responsabilidad y de todo lo ajeno al ciclismo. Ahora tenemos a un joven en quien todos pueden fijarse".

"Podría estar en Bora-Bora pero quiero ser aún ciclista"

Roglic se toma con calma su rendimiento en 2025: "Supongo que fue una temporada clásica de Primož Roglič, con muchos altibajos diferentes y muchas emociones diferentes. Sin duda me habría gustado más, sobre todo después de todo el entrenamiento y el trabajo que hice. Pero una temporada ciclista, como la vida, depende de cómo la mires. Puedes decir que fue difícil y una mierda o ser más positivo, más equilibrado. Todo pasa por algo, así que lo acepto todo, sea bueno o malo".

Roglic responde a los que le ven ya como un ciclista sin ambición: "Si no me importara el ciclismo y mi carrera, estaría en la isla de Bora-Bora, no en Red Bull-Bora-Hansgrohe. El ciclismo sigue siendo mi vida y creo que los seres humanos necesitamos tener metas en la vida. Si puedes ser feliz por la mañana, has logrado tu primera meta en la vida".

Lo que sí reconoce es que ha cambiado su manera de enfrentarse a un reto tan mayúsculo como el tour de Francia, que estuvo muy cerca de ganar en 2020:  "El Tour fue diferente este año y me hizo feliz. Casi gané el Tour de Francia una vez... Así que terminar quinto o décimo no me aporta nada. Pero intentar tener buenos momentos y buenos resultados fue genial. Terminar en París fue hermoso. Ahora puedo dejar el Tour sin sentirme mal".