"Roglic estuvo meses sin ver a su familia, se machacó a entrenar y le dices que para dar buena imagen y no critiquen al equipo tiene que regalar la Vuelta, es muy duro..."
Jens Voight, uno de los mejores ciclistas alemanes de la historia, analizó en una entrevista con Eurosport la decisión final del equipo Jumbo de elegir a Sepp Kuss como el merecedor del título de la Vuelta a España en una pelea a tres bandas con sus compañeros Jonas Vingegaard y Primoz Roglic. Para Voight la elección fue puramente de imagen de empresa más que por méritos deportivos.
El ciclista alemán cree que "es fantástico que Kuss haya ganado. Es un final bonito. Todos los corredores lo querían para él. El último día fue una auténtica alegría. Estaban felices de haber tenido éxito y la controversia llegó a un final feliz y armonioso. Pero a veces no era tan armonioso".
Voight señala quien ha sido el gran sacrificado de la decisión y se pone en su lugar: "Completó un campo de entrenamiento a gran altitud, inspeccionólas rutas y las montañas y trabajó en consecuencia. Invirtió mucha fuerza, esfuerzo y meses alejado de su familia para ganar la Vuelta. Porque ese había sido el plan durante meses. Entonces le pides un gran favor: desperdicia dos o tres meses de su trabajo y regala el triunfo a un compañero. Porque lo hemos visto, si hubiera querido, podría haber ganado la Vuelta. Habría sido lo suficientemente fuerte si hubiera atacado antes o con más fuerza. Roglic hizo un gran sacrificio"
El ciclista alemán cree que el Jumbo se dejó influir por el apoyo unánime de la afición hacia Kuss: "Hubo una enorme apoyo mediático a favor de Kuss. Entonces se sentaron y decidieron que lo mejor a nivel de imagen era que ganara Kuss. Así, el equipo logró su objetivo de triunfar en las tres vueltas. Creo que es genial que Kuss haya ganado. Ese es un buen final. Todo el sector de ciclistas lo quería para él. Es un tipo agradable y con los pies en la tierra. Tampoco hay que olvidar que Vingegaard y Roglic consiguieron sus victorias gracias a la presencia de Kuss. Entonces fue una buena idea devolver algo".
"La opinión pública ve a Roglic y Vingegaard como campeones"
Regalar la Vuelta a Kuss significa que la afición deje de ver al Jumbo como un equipo robótico y genera un apego hacia todos los ciclistas implicados en la pelea por el triunfo: "Ante la opinión pública Vingegaard y Roglic son también campeones de esta Vuelta a España. Sí. Fue muy, muy bueno para la imagen del equipo y de Roglic y Vingegaard. Obviamente les costó un poco, pero eso es comprensible. ¿Cómo se habría sentido Michael Schumacher si le hubieran dicho en su mejor momento que le tocaba a otra persona ese año? Es difícil para un campeón así dar un paso atrás. Ambos tuvieron que dar un gran paso. Al final todos ganaron, especialmente en lo que respecta a la humanidad. Fue algo grandioso para la imagen".
Voight recuerda que la imagen fue muy perjudicial para el Jumbo en un momento de la carrera: "Todos vimos las imágenes en la televisión. No puede ser que Primoz Roglic y Jonas Vingegaard estén atacando y Kuss, su compañero, ayudante más fiel y también líder general, no pueda seguirlos. Ambos cruzaron la meta con cara seria y un minuto después dicen: "Tenemos muchas ganas de que gane Kuss" y piensas: si eso es lo que quieres, podrías quedarte con él. ¿O habría sido demasiado?".
El ciclista alemán también defiende que el Jumbo optase por una decisión empresarial favorable porque "atacarse entre compañeros no tenía ningún sentido. Las acciones y la comunicación no coincidían. Al final sí: todos habían aceptado la idea de que habría un verdadero final feliz. Cada uno de ellos ganó una vuelta. ¿Cómo pudieron haberle vendido humanamente la idea de quitarle el maillot?".