Jan Tratnik, compañero del ciclista esloveno en Red Bull-Bora, comparte cómo su mejor amigo en el pelotón superó un momento muy delicado de su carrera y avisa de que "en 2025 puede pelear perfectamente por el Tour con Pogacar y Vingegaard"

"Roglic, tras lo que le pasó en el último Tour, podía haber dicho, "a la mierda la bici" pero decidió mostrar cojones y..."

Jan Tratnik es uno de esos ciclistas que nunca falla, un gregario de lujo por el que suspira cualquier líder. En los dos últimos años ha trabajado para los líderes del equipo Visma y, como siempre, ha rendido a un alto nivel. Sin embargo, con 34 años y una buena oferta para el futuro ha decidido fichar por Red Bull-Bora, un equipo en el que volverá a trabajar para Primoz Roglic, compatriota y su mejor amigo en el pelotón. El ciclista esloveno conoce perfectamente al tetracampeón de la Vuelta a España y sabe lo mucho que le ha tocado sufrir, sobre todo tras su caída en el pasado Tour tras la que estuvo cerca de anunciar su retirada cansado de tantas caídas graves.


"Después de tantos contratiempos, tenemos que darnos cuenta de lo fuerte que es Primoz. Después del Tour podría haber dicho "a la mierda el ciclismo ", pero mostró cojones, subió con la espalda rota y ganó la Vuelta. Parece volver más fuerte después de cada caída, mientras que los medios de comunicación lo miran constantemente con lupa. Lo sigue intentando y lo demuestra una y otra vez. Con un poco de suerte y sin caídas , todavía puede competir con Pogacar y Vingegaard a sus 36 años".

Tratnik está convencido de que su amigo, a sus 35 años, sigue siendo uno de los mejores del mundo y que tiene aún margen de mejora para competir ante los mejores: “Sí, creo que puede competir con esos muchachos. Cuando veo lo duro que trabaja Primoz y la potencia que desarrolla, creo en eso. Lo más importante es que Primoz y nosotros como equipo hacemos todo lo posible para dar lo mejor de nosotros. Cuando cruzas la línea de meta y la has aprovechado al máximo, puedes ser feliz. Por lo que veo y lo que vi en la Vuelta en cuanto a tiempos de escalada, con una buena preparación y una motivación enorme puede ser competitivo con los mejores. Si no crees en eso, será mejor que dejes de hacerlo".

"No vine a Red Bull porque estuviera Roglic"


Tratnik reconoce que no dejó Visma por seguir a Roglic, que un año antes hizo ese cambio de equipo: "Si Roglic salta a la zanja, ¿Tratnik salta tras él? No. Primoz me dijo inmediatamente que tenía que hacer lo mejor para mí. Tengo que ser feliz, eso es lo más importante. No me llamó rogándome que viniera, esta fue mi decisión. Cuando dejó Visma, no me preguntó qué debía hacer. Somos adultos y lo entendemos todo. También sabemos que el trabajo es un lado y nuestra amistad es aparte. El hecho de que Primoz compita aquí obviamente influyó, pero no fue mucho en términos porcentuales. Quizás un 20 o 30 por ciento".

El vínculo entre ambos ciclistas eslovenos viene de la época en la que Roglic aún era amateur: "Nos conocimos hace diez o doce años. Primoz acababa de empezar a andar en bicicleta y yo vivía en Ljubljana como él. A partir de ahí salimos juntos, como nuestros amigos. Siempre hemos sido amigos y ahora vivimos como vecinos en Mónaco. Allí también estamos a menudo juntos".

El ciclista esloveno ha fichado para ayudar a Roglic pero le han asignado un rol con mayor libertad respecto a Visma, donde estaba etiquetado solo como un gregario sin opciones de brillar: "Ya tengo 34 años y no he participado en demasiadas clásicas. He sido un gregario puro durante la mayor parte de mi carrera, por lo que me resulta más fácil aceptar cuando me dicen que no puedo competir por mi cuenta. Pero si hablamos de oportunidades, tendré más aquí que en Visma. E Aprendí mucho en Visma y todo estuvo perfectamente pero echaba de menos hacer más cosas que solo apoyar a un compañero y en Red Bull voy a poder vivirlo".