A Telefónica solo le queda agarrarse a la cláusula 'antitramposos' que evitaría su "ruinosa inversión" de 75 millones en el equipo Movistar
Telefónica ha dejado de confiar en el patrocinio del equipo ciclista Movistar. Considera que inyectar cada año 25 millones en este proyecto deportivo es una inversión ruinosa y lleva meses buscando una solución que acabe con esa relación.
Desde el pasado mes de enero tiene contratada a una empresa que le saque de ese patrocinio encontrando a otra empresa que asuma ese compromiso. De momento todas las gestiones realizadas han sido un fracaso y en la multinacional temen que el acuerdo que tiene hasta 2029 no pueda romperse y les toque desembolsar 75 millones (25 por año).
La principal razón de esta decisión de finiquitar el acuerdo con el equipo ciclista Movistar es que ya no tiene el impacto de hace años cuando llegaba a mercados que eran claves en la multinacional tecnológica y que ahora han desaparecido.
“El patrocinio tenía mucha fuerza en el mercado latinoamericano. Teníamos a los mejores ciclistas de países en los que el ciclismo es el principal deporte después del fútbol, pero al salirnos de allí, perdía cierto sentido”, señalan fuentes cercanas a Telefónica conocedoras de la operación de la que informa la agencia Bloomberg.
Un desliz que costaría 75 millones
En Telefónica, aunque suene mezquino, hay gente que 'reza' porque un ciclista del equipo cometa un desliz en forma de dopaje y se active la cláusula que rompería automáticamente el contrato y acabaría con el pago de los 75 millones que consideran que ya no tiene ningún sentido.
En el ciclismo actual los casos de dopaje se han reducido a la mínima expresión pero nunca es descartable que algún ciclista se la juegue buscando hacer trampas y lleve a una ruptura del acuerdo.
Esa es la gran pesadilla de Eusebio Unzue, CEO de Movistar Team. El directivo navarro ya se ha puesto a trabajar para poder encontrar un sustituto de Telefónica en 2029, pero sabe que el futuro se presenta muy sombrío. “Llevábamos años buscando en privado un segundo espónsor para hacer crecer el equipo, pero no encontramos nada. Es tan potente la marca Movistar que quizás tapa cualquier otro apellido que se le ponga al maillot. “Ahora que de alguna manera se anuncia públicamente que se busca comprador espero que se acelere el proceso”.
Eusebio Unzúe asume que “los equipos ciclistas profesionales viven en un estado de sobrevivencia permanente. Esto es el final de un ciclo, Todos los patrocinadores que hemos tenido, excepto Illes Baleares, han durado unos 10 años o poco más. Con Telefónica llevamos 16”. El equipo Movistar es, junto al Bahrain Victorious, el único grande del WorldTour que no tiene apellidos en el maillot, tan limpia su M. Todos los demás, como el RedBull-Bora-Hansgrohe, el Decathlon-CMA-CGM o el Lidl-Trek, que son propiedad de las empresas patrocinadoras, tienen un segundo espónsor, como también el NetCompany-Ineos, el Soudal-QuickStep o el Visma-Lease a Bike. Así está el sistema. Un gran espónsor de larga duración y pequeños satélites rotando cada pocos años. hí reside nuestra debilidad ante la UCI y los organizadores que regulan nuestro deporte”.