Una leyenda del ciclismo reconoce que “le ganó un Tour de Francia a Induráin dopado hasta las trancas”
El ciclismo es un deporte en el que se han quitado 7 triunfos en el Tour de Francia a Lance Armstrong al reconocer que había dopado pero ese mismo deporte es el en el que Bjarne Riis reconoció que se dopaba con EPO cuando ganó el Tour de Francia de 1996 pero sigue teniendo su título.
La excusa que se da con este tipo de ciclistas como Bjarne Riis o Erik Zabel para no quitarle las victorias es que reconocen que se han dopado años más tarde de haberse retirado y que nunca dieron positivo en un control de dopaje en esos triunfos. Aquí surge la siguiente pregunta ¿esto no es lo mismo que pasó con Lance Armstrong? El estadounidense no dio positivo en los más de 500 controles que le hicieron y dejó claro que tanto él como todos los ciclistas que disputaban el triunfo en el Tour de Francia sabían cómo burlar los controles con suma facilidad ya que pasadas unas horas ya no daban positivo por EPO.
Uno de esos corredores es Bjarne Riis que reconoció un año después de su triunfo en París que se dopaba con EPO, algo que también hacían otros corredores del Deutsche Telekom. “Sí, me he dopado, tomé EPO", declarado Riis en una conferencia de prensa que dio en Copenhage.
Riis afirmó sin tapujos que él fue el que tomó la decisión de doparse y que los médicos del Telekom sólo tenían la función de controlar que los corredores que optasen por sustancias prohibidas no se sobrepasasen.
Riis desveló que comenzó a inyectarse EPO en 1993 y dejó de doparse con ella en 1998, compitiendo entonces cuatro años dopado frente a Miguel Induráin. El ciclista danés llegó a afirmar que le daría igual que le quitasen su triunfo en el Tour de Francia de 1996, algo que no ha pasado.
“Mi camiseta amarilla está en el garaje de mi casa y pueden tenerla cuando quieran. No tiene ningún valor, lo que tiene valor para mí son los recuerdos. Yo compré la EPO y yo la tomé", afirmó Riis.