Van der Poel eleva su fijo y se forra con el ciclocross: "No compite en una carrera por menos de..."
El ciclocross es un deporte que genera desde hace décadas grandes ingresos a los organizadores de pruebas en Holanda y Bélgica. Los beneficios de estas pruebas, además, se han disparado en los últimos años gracias a la rivalidad enconada entre dos estrellas de la magnitud de Mathieu van der poel y Wout van Aert. Asegurar la presencia de ambos convierte la competición en una mina de oro y tener aunque sea a uno de los dos garantiza buenos beneficios.
Todos los organizadores suspiran por conseguir convencer a cualquiera de las dos estrellas, pero si tienen que elegir, prefieren que sea Van der Poel quien se aliste a su prueba. Elk ciclista holandés es consciente de su importancia y este año ha elevado su caché.
Un ejemplo de lo que supone tener en su prueba a Mathieu van der Poel quedó plasmado hace una semana cuando desde el prestigioso ciclocross francés de Besançon. el ciclista holandés suele acudir a las carreras con un flamante Lamborghini, pero para el viaje a la localidad francesa se contrató un jet privado que lo llevará a todo lujo desde su localidad de residencia hasta la ciudad denla prueba.
Lo cierto es que esta anécdota nos lleva al análisis del dinero que gana Mathieu van der Poel sólo por competir en ciclocross. La ley de la UCI prohíbe que haya pagos en dinero por participar en carreras de la Copa del Mundo. En teoría, los organizadores sólo pueden pagar los premios, que en este caso son mayores. El rumor es que, en este caso, Mathieu van der Poel sí que habría recibido dinero extra por los organizadores de la Copa del Mundo. Por la victoria el premio son 5.000 euros pero en esta prueba, y se rumorea que en otras, se llevó un suculento fijo.
Se forra entre enero y febrero cada año
Las carreras del Exact Cross, X20 y Superprestigio sí que tienen que rascarse el bolsillo para conseguir la presencia de los mejores especialistas. Mientras muchos corredores reciben cantidades muy bajas -menores a 1.000 euros-, Mathieu van der Poel parece tener un fijo de aproximadamente 20.000 euros, aunque algunas fuentes en Holanda apuntan a que podría "haber subido hasta los 50.000 euros… sólo por su participación".
Este desembolso se realiza para conseguir un imán que consiga atraer al mayor número de espectadores psoible, ya que en el ciclocross hay que comprar una entrada para poder disfrutar del espectáculo. En el caso de Besançon, el organizador sabía que con la presencia de la estrella holandesa podría subir el precio habitual de 20 euros por entrada y convencer a patrocinadores que no querrían perderse la oportunidad de aparecer con muchos más impacto mediático.
Se especula que con estos fijos y con un calendario amplio de unas 10 pruebas de ciclocross de primer nivel, Mathieu van der Poel podría embolsarse en los dos primeros meses del año una importante cantidad de dinero. Este atractivo incentivo económico le llevaría a repetir año tras año un programa amplio de competiciones sobre el barro.