El entrenador del fenómeno holandés explica cómo superó un momento de apagón gracias a su método de entrenamiento 'old school'

Van der Poel ganó la París-Roubaix sin poder usar ninguna tecnología durante las ¡3 horas! finales: "Iba a ciegas y ya cuando pinché a falta de unos kilómetros pensé..."

El inmenso control de las sensaciones permitió a Van der poel mantener un alto ritmo tras despegarse de Pogacar a falta de 38 kilómetros de meta.

"Mathieu no necesita potenciómetro para clavar los vatios que necesita en cada momento. Cuando le pido un entrenamiento a 450 vatios no necesita ninguna máquina para ir a esa potencia. Conoce muy bien su cuerpo y siempre le ha gustado trabajar por sensaciones, eso le ha dado un gran control del esfuerzo y de su potencia", afirma Kristof de Kegel.

Ese enorme conocimiento de cómo funciona su cuerpo fue clave en la tercera victoria del ciclista holandés en la Paris-Roubaix. Durante casi tres horas rodó a ciegas y a pesar de eso no bajó en ningún momento el ritmo.


 

Si ganar la París-Roubaix nunca es fácil, incluso si te llamas Mathieu van der Poel, hacerlo sin apoyo de la tecnología lo dificulta aún más. El fenómeno holandés ha compartido los problemas que padeció en los últimos 100 kilómetros de la carrera que le podían haber complicado la victoria final.

"Tuve que correr a ciegas pero salió bien"


Van der Poel no tuvo contacto por radio durante las últimas dos horas y media de carrera. Pero no quedó allí: "Fue difícil porque no sólo tuve problemas con el pinganillo ya que después del Bosque de Wallers mi medidor de potencia dejó de funcionar".

El ciclista holandés apunta que tuvo que "correr a ciegas. Tampoco sabía la diferencia horaria ni lo que estaba sucediendo detrás de mí. Así que fue bastante difícil lograrlo".


En la fase final, el holandés se encontró en una situación difícil. En el tramo adoquinado de Carrefour de l'Arbre sufrió un pinchazo. Aunque vimos en la televisión que su liderazgo era tranquilizador, el propio Van der Poel no era consciente de ello: "No pude avisar por radio del pinchazo. Fue una situación complicada, porque no sabía cuál era mi ventaja en ese momento, pero por suerte salió bien."