Vingegaard pasa en el Giro del 'estilo Contador' a atacar siempre sentado en montaña "pero no es por imitar el estilo de Pogacar"
El líder de Visma está sorprendiendo en el Giro de Italia al atacar habitualmente sin levantarse del sillín. su estilo siempre ha sido más parecido al de Alberto Contador, pero ha renunciado a estilo y ha adoptado el de su gran rival.
En los cuatro triunfos que ha sumado Jonas Vingegaard en el Giro de Italia ha sorprendido su radical cambio de estilo a la hora de atacar en la montaña. El ciclista danés era partidario del 'estilo contador', una manera clásica de acelerar levantándose del sillín, pero en la carrera italiana ha dado un giro radical a su manera habitual de demarrar y buscar escaparse.
El líder de Visma ya no busca acelerar cimbreándose sobre la bicicleta como hacía su gran ídolo Alberto Contador. Ahora imita el estilo que ha hecho popular Tadej Pogacar. Ataca sentado y está consiguiendo grandes resultados, ya que su aceleración es muy efectiva y se está distanciando con facilidad.
Sin embargo, Vingegaard se ha revuelto contra los que le señalan como un imitador de su gran rival. El ciclista danés sorprende al explicar que tras este cambio hay solo una inquietud dolorosa y sorprendentemente cotidiana.
El ataque sentado es desde hace dos años el sello distintivo de Tadej Pogacar. Surgieron sospechas de que Visma había implementado una innovación técnica, o que Vingegaard había copiado meticulosamente el arte de escalar eficazmente del esloveno.
"Me va bien sentado pero no descarto volver a atacar levantado"
Sin embargo, la situación resultó ser completamente diferente y Vingegaard desmintió públicamente que haya copiado lo que hace el ciclista esloveno. La verdadera razón es mucho más mundana y dolorosamente familiar para muchos ciclistas aficionados: un dolor intenso en el sillín.
El problema que desespera a muchos cicloturistas tras salir a rodar obligó a uno de los mejores escaladores del mundo a realizar un cambio radical en su bicicleta: "El año pasado modificamos un poco mi posición. A veces tenía problemas de dolor en el sillín, así que intentamos ajustarla ligeramente para que me proporcionara más apoyo, me sentí cómodo y conseguía más potencia, así que lo probé en este Giro y fue bien".
"El año pasado modificamos un poco mi posición. A veces tenía problemas de dolor en el sillín, así que intentamos ajustarla ligeramente para que me proporcionara más apoyo, me sentí cómodo y conseguía más potencia, así que lo probé en este Giro y fue bien"
El sillín es uno de los mayores problemas en el ciclismo y Vingegaard no ha sido ajeno a sus consecuencias: "El dolor ha hecho que se modifique la posición sobre la bici y mi cuerpo lo ha agradecido. Eso sí, no descarto seguir atacado levantado como siempre si lo veo necesario".