La pareja explica el traumático episodio que vivieron tras la grave caída en la Itzulia y la decisión conjunta de un cambio radical del ciclista en la manera de correr en el futuro

Vingegaard y su mujer se desmoronan en televisión y lloran desconsolados al recordar el grave accidente en la Itzulia: "Dije, joder, joder,joder, joder, Jonas se muere..."

El pasado mes de abril cambiaron muchas cosas en la vida y carrera del ciclista danés.

A Trine Marie Vingegaard Hansen no se le olvidará jamás la tarde de un 4 de abril de 2024. Ese día estaba en casa de unos amigos junto a su hija Frida, habían encendido la televisión para ver la etapa de la Itzulia en la que competía su marido Jonas cuando todo, de repente, se volvió sombrío. En una curva tomada a gran velocidad se cayeron varios ciclistas y entre ellos estaba el bicampeón del Tour. Del caos con decenas de accidentados solo uno estaba inmóvil y daba la sensación de que algo muy grave estaba ocurriendo.

"Lo primero que dije fue joder, joder, joder, joder, joder, joder, que se muere Jonas", recuerda la mujer del líder del equipo Visma. Segundos después de ver la dramática caída cogió su teléfono y buscó el primer vuelo que le llevara junto a su hija a Vitoria a saber de primera mano qué ocurría con su marido. Media hora después recibió una llamada del equipo para tranquilizarla, pero en ese momento ya estaba en un taxi camino del aeropuerto.

"Una vez vivo esperaba que no tuviera daño cerebral"

Trine cuenta este agónico momento junto a Jonas Vingegaard en una emocionante entrevista en la televisión danesa DRTV, en la que se derrumbaron y acabaron llorando de manera desconsolada recordando lo que podría haber pasado tras esa caída en la que ambos vieron de cerca la muerte.

A la mujer de Jonas Vingegaard esa llamada le sirvió para descartar una de sus peores pesadillas: "Estaba feliz de que estuviera vivo y  solo esperaba que no tuviera  daño cerebral. Todo lo demás ya era secundario porque podríamos pelear para recuperarnos juntos".

A Jonas Vingegaard le diagnosticaron una  fractura múltiple de clavícula, siete costillas rotas y especialmente un neumotórax y dos pulmones perforados, lesiones que complicaron aún más su recuperación, y le hicieron estar 12 días ingresado en un hospital de Vitoria-Gasteiz, el danés pasó un auténtico calvario como recuerda junto a su mujer Trine Hansen.

"Pensaba que tenía una hemorragia interna e iba a morir"


"Los primeros diez segundos no podía respirar. Cuando lo logré, tosía sangre, pensaba que tenía una hemorragia interna y que se acababa todo. Me dolía pensar que mi mujer tendría que vivir sin mí", explicaba el ciclista danés.

Esa caída hizo que el matrimonio llegará a plantearse la retirada del ciclismo profesional, como reconoce Jonas Vingegaard "Lo hablamos y estuvimos cerca de decidirlo sí pero al finao lo descartamos porque es mi pasión. Eso sí, a raíz de aquella caída hablamos mucho entre nosotros y coincidimos en que tenía que rodar con más seguridad en el futuro si quería seguir siendo ciclista".

Jonas Vingegaard ha tomado una decisión radical: "Si la situación se vuelve muy peligrosa es preferible levantar el pie que seguir empujando. Al final, el riesgo es hacerte daño, tener que recuperarte... y toda la energía extra que gastas para volver a tu nivel anterior", finalizaba un Vingegaard, que pese a las adversidades a las que ha tenido que hacer frente este año, ha acabado como lo que siempre ha sido, uno de los líderes más fuertes y ejemplares del pelotón.