EL IRONBLOG

Iván Raña debe mirarse en el espejo de Eneko Llanos

A partir de ahora comienza un nuevo capítulo en lacarrera deportiva de Raña. A los 32 años y a escasos días de los 33, tiene lalarga distancia en la mente. La distancia olímpica es ya pasado y su presenteestá marcado por la larga.

 

Iván es carne de éxito para las distancias más exigentes.Es un triatleta que sabe sufrir y que tiene las condiciones necesarias paraasentarse rápido en la larga distancia. No va a sufrir en la natación, tieneuna enorme capacidad para ser una referencia en el sector de ciclismo de 90 y180 km y sólo queda la duda de saber cómo se comportará cuando el kilometrajede carrera a pie llegue al medio maratón y al maratón.

 

Sin embargo, por su manera de trabajar, su mentalidad ysus condiciones, la larga va a ganar a un gran talento, un rival peligrosísimoy, lo mejor, a una edad inmejorable para afrontar el asalto a las randespruebas de larga.

 

Raña tiene clase y motor suficiente para aumentar lanómina de grandes triatletas de larga distancia de nuestro país. El espejo enel que debe mirarse es Eneko Llanos, un gran triatleta de olímpica que seadaptó a la perfección a las distancias ironman. Raña tiene un currículumsuperior en olímpica a Eneko, fue el primer campeón mundial español de triatlóny sabe lo que es comerse cientos de kilómetros en el mundo del ciclismoprofesional.

 

Como decimos, saber cómo su cuerpo responde a un esfuerzofinal en 21 o 42 km es lo que marcará su futuro en la larga, pero desde DDTtenemos claro que si se pasa a la larga va a ser una referencia mundial porqueIván por historial, talento, mentalidad y capacidad de trabajo se merece volvera estar en lo más alto y a larga es su lugar natural en estos momentos.