La FETRI da un acertado portazo a los tramposos que llegaban al triatlón
“Ningún deportistasancionado o que se encuentre suspendido cautelarmente por dopaje en cualquierdeporte podrá participar en pruebas reconocidas por la Federación Española de Triatlóno por las Federaciones Autonómicas mientras dure la sanción o la suspensióncautelar. El organizador, delegado técnico o juez árbitro de la prueba podránimpedir la participación del deportista que se encuentre en las situacionesanteriores”.
Reglamento de Disciplina Deportiva en cuanto a lasinfracciones y sanciones en materia de dopaje, a 19 de febrero de 2011
Se acabó con la impunidad. La FETRI ha tomada laacertadísima decisión de acabar con el vacío legal que permitía a deportistassancionados por dopaje en otros deportes participar con licencia federativa entriatlotes, duatlones o acuatlones. No tenía sentido que alguien que habíavulnerado la ley, que había hecho trampas frente a deportistas limpios pudieseparticipar en pruebas federadas como si nada hubiera ocurrido, impidiendo enmuchos casos acceder a puestos de honor y a premios a triatletas y duatletasque han jugado siempre limpio y que no se merecía tener como competencia a untramposo.
De esta manera, la Federación Española ha reaccionado y hatransmitido al deporte español que el triatlón lucha contra el dopaje y losdopados, que no se puede convertir en un paraíso para deportistas que tomanatajos ilegales y que pretenden seguir compitiendo en otro deporte. En eltriatlón lo han podido hacer pero se acabó. No habrá más casos como el de PatxiVila, Triki Beltrán o Toni Tauler, que dio positivo por epo en mayo de 2010 y que se encuentra en una batalla legal para evitar la sanción, aunque la federación de ciclismo le impidió competir el pasado mes de octubre. Si quieren competir se tendrán que apuntar auna carrera popular sin la supervisión de federación alguna pero nunca más enuna con licencia federativa.
El triatlón español necesitaba de esta decisión porque sihay un deporte en el que el dopaje no ha tenido sitio es el nuestro. A pesar deser un deporte de entrenamiento duro y gran exigencia competitiva no hay apenascasos de dopaje. A Noya, Mola o Iván Raña los “vampiros” les persiguen pormedio mundo. Llaman a su puerta a cualquier hora por sorpresa y no hay manchaque lavar. Si el triatlón está limpio no podíamos dejar que lo mancharan otroscon un pasado tramposo. La FETRI da un portazo a estos deportistas a los quenadie niega que sigan haciendo el deporte que quieran pero sin competiroficialmente y sin entorpecer a quienes luchan con armas de construcción masivay no de destrucción masiva de la ética deportiva.
A quien le parezca ilógica la medida habría que contestarlesque si entenderían que un médico inhabilitado como cirujano cardiovascular poruna inepta praxis ejercer como traumatólogo. Si un ciclista, atleta, nadador ofutbolista se dopa lo hace con todas sus consecuencias. Será un DEPORTISTASANCIONADO no un ciclista, atleta o ciclista sancionado. Si queremos queel deporte español aparezca ante el mundo como un deporte sin dudas debemos serinflexibles y el triatlón y la FETRI han acabado con el dedo que señalaba altriatlón como un oasis para los malos. A partir de ahora que se busquen la vidapero fuera del triatlón.