"Entreno a un 'antimaratoniano que ha corrido cuatro veces en 2:27 trabajando de noche en la Ford, siempre de pie y calzado zapatos de protección"
José Garay es un entrenador de running al que idolatran miles de corredores populares. Sobre todo los que siguen sus planes de entrenamiento gratuitos para cualquier marca que preparan el Maratón de Valencia. Es un tipo sabio y cercano que ha sabido conectar con los atletas aficionados y ha conocido a muchos tipos de corredores.
El técnico valenciano se ha encontrado en su carrera a maratonianos populares de todo tipo, algunos sorprendentes: "Hay atletas a los que les vale con 120 km para bajar de 2h30 minutos y otros necesitan 150. Pero si al de 120 le metes 150 ten por seguro que lo destrozas”. Su experiencia es la consecuencia de tantos años en los que “el maratón nunca dejó de sorprenderme. Y no sólo eso, sino que también me obligó a actualizarme o a innovar cosas cada año".
Un caso singular que le tiene maravillado desde hace años es el de un trabajador de una factoría de coches con una jornada durísima, "una vida de 'antimaratoniano. Se trata de Miguel Ángel Plaza que fue campeón del mundo en Lyon en 2015 y ha corrido cuatro veces en 2h27m el maratón. Lo excepcional de este atleta es que los hacía con 49 años, trabajando en turno de noche en la Ford de Valencia de pie y con zapatos de protección. Su vida aparentemente riñe con la del maratoniano y, sin embargo…".
Cómo no arruinar el entrenamiento de un maratón la semana previa
La labor de José Garay ha sido crucial para miles de corredores populares que se enfrentan al desafío del Maratón de Valencia. El entrenador busca compromiso y recalca que todo lo trabajado durante meses se puede arruinar con una mala planificación en la semana previa de la prueba.
Insiste en que en los últimos siete días "ya sólo requiere una pincelada de calidad. El miércoles, hay que incluir series de 6×1.000 diez a quince segundos más rápido que el ritmo de maratón y con 1’30” de recuperación. Será a modo de recordatorio y el atleta volverá a casa feliz con la sensación de que podía haber ido más rápido. La clave es saber contenerse".
El resto de la semana es muy tranquila: El lunes es día de descanso. El martes se corren 60 minutos muy ligeros, dejándose llevar finalizando con diez progresivos de 100 metros. El penúltimo entrenamiento debe ser el jueves sin más exigencia que la de escuchar al cuerpo. Basta con 45 minutos de de rodaje como los que hacemos cuando estamos de vacaciones de verano. El viernes es un día de descanso y el sábado, 24 horas antes de la prueba solo se necesita trotar 20 o 25 minutos con cinco o seis rectas suaves de 60 metros para terminar. A partir de ahí a por el reto...".