"Si sueles correr y has perdido el apetito, duermes mal, te desconcentras, te lesionas más y por más tiempo... estás tardando en conocer a Heikki Risco"
Al margen de las lesiones, el sobreentrenamiento es el enemigo público número uno para el corredor popular. Todos los amantes de desgastar zapatilla sobre el asfalto o en terreno de montaña están expuestos a ello y se detecta de forma, más o menos, rápida cuando el deportista aprecia un acusado descenso del rendimiento, a la vez que éste se prolonga en el tiempo, a pesar de cesar la actividad física.
¿Qué tipo de síntomas ofrecen pistas para detectar el sobreentrenamiento en corredores populares? Son múltiples y variados. Algunas las variables que pueden hacer saltar las alarmas pueden ser: "pérdida del apetito, dormir mal, falta de concentración, menor rendimiento, lesiones continuadas y que no terminan de curarse; incluso la ansiedad por tomar parte en una carrera,etc. En un primer momento, el sobreentrenamiento es muy complicado de detectar", indica Iker Muñoz, director deportivo de Runnea Academy. Sin embargo, una falta de equilibrio entre entrenamientos programados y periodos de descanso ofrece indicios al respecto, y así intuir que el sobreentrenamiento acecha y no trae nada bueno consigo.
¿Cuáles son los principales síntomas del sobreentrenamiento? Por lo tanto, la fatiga física y mental están asociadas, de forma directa, a esa falta de energía general y las pocas ganas de entrenar, lo que se traduce en un exceso de entrenamiento, y también en un incremento notable del riesgo de posibles lesiones.
¿Cómo sabe un corredor popular que está sobreentrenando?
Como sucede en muchas facetas del entrenamiento, no existe una fórmula mágica como tal para conocer si el deportista en cuestión se está sobreentrenando o no. Pero la máxima es saber escuchar al cuerpo y las señales de aviso que este envía.
"El entrenamiento pautado e individualizado por un entrenador cualificado y que se adapte a las propias necesidades del corredor son las pautas básicas que todo runner debe seguir. Ahora bien, hay más variables que entran en juego, como el hecho de programar un proceso de recuperación en sintonía con los entrenamientos desarrollados; así como complementarlo todo con un buen y adecuado plan nutricional acorde con la exigencia de la actividad física realizada", subraya el entrenador de Runnea.
También es cierto que se pueden formular dos condicionantes para descubrir con claridad el peligro del sobreentrenamiento:
Si la frecuencia cardiaca aumenta en un lapso de tiempo prolongado, se corre el riesgo de sobreentrenamiento
. Si la frecuencia cardiaca se mantiene igual, o incluso por debajo, los riesgos se reducen, y el sobreentrenamiento no hará acto de presencia.
Test de Heikki Rusko para detectar el sobreentrenamiento
Derivado de esos dos condicionantes anteriores, muchos corredores llevan a la práctica el famoso test de Heikki Rusko, un fisiólogo finlandés que ideó un sistema sencillo para descubrir el descenso del rendimiento en deportistas.
Los pasos a seguir son:
Pulsaciones en reposo: permanecer un tiempo de 2 minutos tumbado en la cama, en postura horizontal.
Ponerse de pie, de forma rápida, y esperar 15 segundos antes de tomarse el pulso de nuevo. Anotar esa frecuencia cardiaca.
Pasados entre minuto y medio, y dos minutos, volver a comprobar el pulso, y apuntar las dos mediciones.
De esta forma, los síntomas de cansancio y de falta de descanso se aprecian cuando esos valores anotados de ritmo cardiaco difieren mucho respecto de la posición de reposo y relajación a la posición de estar de pie, sobre todo cuando están muy por encima de lo normal.
3 consejos sencillos para evitar el sobreentrenamiento
Pueden resultar obvios, pero no está de más poner el foco de atención en estos tres consejos para que los corredores populares eviten el sobreentrenamiento, en la medida de lo posible.
Ante la más mínima duda de síntomas de fatiga, cansancio o molestias físicas, la mejor opción es posponer el entrenamiento para evitar males mayores.
No forzar ni intentar recuperar el terreno perdido. En el sentido que tras una mala sesión de entrenamiento en el día anterior conduzca al corredor a aumentar la distancia o la intensidad para revertir esas malas sensaciones del último entrenamiento realizado.
Recuperar la forma después de estar parado y sin entrenar, de forma gradual, pero teniendo claro que la premisa pasa por jugar con las intensidades antes que con la cantidades y volúmenes de entrenamiento.
La importancia del entrenamiento invisible
Un último aspecto a destacar. Los expertos en la materia lo llaman entrenamiento invisible, y su importancia radica en que el descanso es igual de importante como el entrenamiento. Con este concepto se complementa todo el plan de entrenamiento individualizado del deportista, que también se sustenta sobre otros pilares fundamentales, tales como: los tiempos de descanso, la hidratación y la alimentación del propio corredor.
"Una buena combinación de cargas de entrenamiento altas con un descanso adecuado, pautado y respetado no tienen por qué derivar en sobreentrenamiento, especialmente con lo que tiene que ver con un descenso del rendimiento que no está planificado", señala Iker Muñoz al respecto.