Aumenta el número de entrenadores de running que desanconsejan el uso de zapatillas con mucha amortiguación como solución a problemas de lesiones

"Si la musculatura del pie se atrofia, estás acabado, y en eso está ayudando mucho el exceso de amortiguación tan de moda"

Las zapatillas con mucha amortiguación se han convertido en el reclamo de muchos corredores que, desesperados por las lesiones, buscan un milagro que les permita correr sin ningún tipo de dolor.

Las zapatillas amortiguadas tienen un gran poder de atracción, en parte por la genial campaña de marketing de los fabricantes. Pero, ¿y si correr con zapatillas con mucha amortiguación no fuera tan bueno?

Las zapatillas amortiguadas siempre son recomendadas para aquellos corredores propensos a lesionarse. Se cree que una mayor amortiguación previene las lesiones, cuando éstas aparecen en la gran mayoría de casos por errores en la técnica de carrera y, sobretodo, en el entrenamiento.

Los principales problemas de las zapatillas con mucha amortiguación son:

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  • Atrofia de la musculatura del pie: los pies están formados por diferentes músculos que se activan en cada impacto contra el suelo. Si tus zapatillas tienen un exceso de amortiguación tus pies no se activarán. Si la musculatura del pie se atrofia, estás acabado. Una musculatura del pie débil es la fase anterior de lesiones como la fascitis plantar. Para evitar esto lo mejor es huir de las zapatillas con mucha amortiguación y decantarse por aquellas en que la amortiguación sea menor.
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  • ¿Por qué elegir zapatillas con poca amortiguación?
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  • Calzarte unas zapatillas con poca amortiguación supone que el pie está más en contacto con el suelo, y tiene como resultado un mayor trabajo y fortalecimiento de éste. Por otro lado, una de las consecuencias de la activación de la musculatura del pie será que éste tendrá mayor reactividad y potencia para impulsar en cada zancada.

Si reduces la amortiguación de tus zapatillas notarás como tu técnica de carrera mejora, al no tener ese peso extra en el talón. Pero hay que tener cuidado en reducir la amortiguación de golpe, pues el cuerpo requiere de un periodo de adaptación.