Alberto Contador compara las exigencias físicas del ciclismo profesional con las que muestra el futbolista famoso por su bajísimo porcentaje de grasa corporal

"Con la grasa corporal de Cristiano no habría podido aspirar a nada en el ciclismo"

Como decía hace unos días Abraham Olano "el ciclismo actual es piel y pellejo, los ciclistas son alambres sin músculos, hace años era diferente y los ciclistas tenían más peso y estaban más sanos que ahora".   

La búsqueda del 3% de grasa para ganar un Tour

Alberto Contador explicó las exigencias físicas en peso y porcentaje de grasa para poder aspirar a ganar un Tour: “Me acuerdo que a dos meses de un Tour tenía que perder aún dos kilos para llegar en mi peso ideal de competición y eso que solo estaba con un porcentaje del 3,7% de grasa".     

Al ciclista madrileño le preguntaron sobre la posibilidades de competir en ciclismo con el 6 o 7% de grasa corporal que posee Cristiano Ronaldo: “Con ese porcentaje yo no podría estar disputando las carreras, tienes que estar mucho más fino. Estar con el 6’5% o 7% sería impensable”.      

Contador necesitaba rozar el 3% de grasa en el inicio del Tour de Francia y eso se conseguía no solo con una dieta estricta sino que había que combinarlo con un entrenamiento 'salvaje' en volumen: "En el periodo de más volumen de kilómetros para tener la base aeróbica en el comienzo de la temporada sumaba sobre 850 o 900 kilómetros semanales2.   

"Ahora peso 7 kilos más que en mi época como profesional"

"En los últimos años de mi carrera, lo más duro era el tema de la alimentación. Era una esclavo, me pesaba hasta tres veces al día, porque necesitaba perder peso. Llega un momento en el que sólo puedes rebajar peso dejando de comer. Casi prescindía de los hidratos de carbono y sólo comía ensaladas y proteínas. Había que ir a la máxima intensidad posible y que tu cuerpo sólo cogiera lo que tenía acumulado en la grasa”, comenta el doble ganador del Tour de Francia. 

Su vida cambió radicalmente en su última temporada y justo después de dejar el ciclismo profesional: "La última Vuelta a España, la alimentación me dio un poco igual, comía lo que me daba la gana y ni siquiera me pesé durante las dos últimas semanas. Ahora todo es distinto: corres y luego te tomas un vinito o una cerveza. Ahora peso 70 kilos, siete más que cuando competía".