La estrategia nutricional desde la noche anterior a la competición es una ingesta imparable de hidratos para llenar los depósitos

Esta es la brutal dieta para los ciclistas que hoy gastarán casi 9.000 calorías en los 300 kms de la Milán-San remo

Hoy se disputa la Milán-San Remo, popularmente conocida como la 'Classicissima', el primero de los monumentos del ciclismo que echa a rodar en 2021. Una prueba para titanes, 300 kilómetros de lucha y desgaste que exige una preparación impresionante, tanto física como nutricionalmente.


En las 7 horas y 15 minutos que suelen cubrir los 300 kilómetros de su recorrido los ciclistas pueden gastar entre 8.000 y 9.000 calorías. Ese gasto calórico requiere de una estrategia muy detallada para conseguir evitar desfallecimientos. Los ciclistas deben, como señala el ciclista Luis Ángel Maté,  "comer antes de la carrera como si no hubiese un mañana".


Esta es la brutal dieta que deben seguir desde la noche anterior para rellenar los depósitos al límite. Hidratos de primero, hidratos de segundo y buenos postres. Así se construye la energía de un ciclista que afronta 300 kilómetros:


La noche anterior


Es esencial empezar a prepararse el día anterior para reponer las reservas de glucógeno durante la noche. Por eso la cena suele consistir en una gran porción de carbohidratos en forma de arroz blanco (300-400 gramos). También se suele incluir alguna fuente de proteínas como el pollo. A los ciclistas también se les suele dar un postre alto en carbohidratos como panqueques o un pastel de frutas para obtener la mayor cantidad de energía posible. El objetivo es conseguir unos 2-3 g de carbohidratos por 1 kg de peso corporal.

Desayuno


El desayuno contiene la tortilla, el arroz y el zumo habituales, pero porciones mucho más grandes que antes de una etapa plana. Y los corredores a menudo añaden tortitas con mermelada para aumentar a los 2-3 g de carbohidratos deseados por 1 kg de peso corporal.

En la bici


La cantidad de barras energéticas, pasteles de arroz y geles que los ciclistas tienen que comer es una locura en las etapas de montaña. Una etapa de más de 7 horas puede fácilmente requerir 25 piezas de alimentos ricos en carbohidratos. Pero el arma secreta en una clásica de tanto kilometraje y exigencia las bebidas energéticas. Los equipos profesionales usan bebidas especiales de múltiples fuentes que permiten a los corredores absorber hasta 90 g de carbohidratos por hora.

Recuperación


Toda esta comida pesada continúa incluso cuando los ciclistas terminan y se bajan de la bicicleta. Comienzan con una gran bebida de recuperación, más tarde continúan con arroz con leche para conseguir una gran cantidad de carbohidratos, y a menudo siguen comiendo barras energéticas, frutas e incluso dulces. Esta etapa de recuperación requiere hasta 5 g de carbohidratos por 1 kg de peso corporal.

Cena


El tamaño de la cena varía dependiendo de la etapa que venga a continuación. A menos que sea un día de descanso o una etapa plana fácil, los corredores seguirán teniendo como objetivo comer 2-3 g de carbohidratos por 1 kg de peso corporal y una buena cantidad de proteínas para cumplir con su plan de nutrición del Tour. Podrían comer arroz con salmón y zumo. Los profesionales  terminarán la Milan-San Remo el día 15 g de carbohidratos por 1 kg de peso o incluso más.

Fuente: DDT y welovecycling