Los peligros de la dieta intermitente que se ha puesto de moda entre los deportistas de resistencia
El ayuno, y en particular el ayuno intermitente para deportistas, es una de las muchas dietas que son tendencia y se han puesto de moda. Este tipo de ayuno consiste sencillamente en alternar días con un consumo de calorías mínimo o nulo, con días sin ninguna restricción. También se puede definir como un horario de comidas con un intervalo específico de tiempo durante el cual se consume todas las calorías del día, seguido de un período de ayuno que suelen durar entre 16 y 36 horas. Es este artículo vamos a señalar algunas de las implicaciones que tiene el ayuno intermitente en el rendimiento de los deportistas.
Distribución de las comidas durante el día
Las personas en general, y en especial los deportistas necesitan energía para sobrellevar el día, por lo que los nutricionistas-dietistas recomiendan 5 comidas al día. Hay tres comidas que son las más abundantes: desayuno, comida y cena; y dos comidas más pequeñas: almuerzo y merienda. El objetivo es proporcionar un flujo constante de energía para asegurar que los atletas puedan obtener el máximo rendimiento durante los entrenamientos y competiciones.
Largos períodos de tiempo de ayuno sin comida pueden provocar problemas de salud, que un atleta se sienta cansado, fatigado y débil, e incluso puede obligar a su cuerpo a descomponer el músculo (proteínas) para producir energía. Es decir, “comerse a si mismo”.
La distribución de las comidas durante el día ayuda a prevenir problemas de estómago que se puedan generar al comer una sola comida durante el día. Un deportista típico necesita consumir al menos 3.000 calorías por día para mantener su rendimiento deportivo. Una restricción de calorías de este calibre durante tanto tiempo es una locura para un deportista. El simple hecho de imaginar ingerir esta cantidad de calorías en un corto periodo de tiempo se antoja una barbaridad.
Una moda tentadora pero no saludable
En resumen, el aumento del rendimiento deportivo se consigue con la ayuda de estrategias nutricionales probadas científicamente. Modas tentadoras como la dieta de ayuno intermitente pueden prometer mucho, pero no son aplicables a los atletas ni en general al resto de la población. Aplicar el ayuno intermitente puede ayudar a perder algunos kilos de más en primera instancia, pero el rendimiento deportivo se verá afectado y es posible que la salud también. ¿Vale la pena el coste de esta dieta? Prácticamente con toda seguridad no.
Algunos deportistas sí que practican ocasionalmente entrenamientos en ayunas, pero de forma muy controlada por profesionales y con una duración que no suele ser superior a 45 minutos. Este ayuno no es un ayuno intermitente, sólo se realiza por la noche y parte de la mañana y durante poco tiempo. Es más, la mayoría de estos entrenamiento ni siquiera se realizan con un ayuno completo, sino que algo sí que se consume antes de entrenar como una pieza de fruta, zumo o café con leche.
Por ejemplo, el proyecto Nutrimedia del Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona ha motivado la realización de una evaluación científica de su veracidad. Tras el análisis de las evidencias disponibles, se ha concluido que, hoy por hoy, la práctica del ayuno esporádico o intermitente por motivos de salud no tiene justificación científica.
La evaluación de las pruebas científicas realizada por Nutrimedia concluye que los mensajes que avalen o recomienden practicar el ayuno esporádico para conseguir alguno de los efectos mencionados deben ser considerados inciertos o dudosos. O, dicho de otro modo, la ciencia no sabe si el ayuno puede tener estos efectos, sobre todo considerándolos a medio y largo plazo. Esto es así porque, aunque hay estudios en humanos que sugieren dichos efectos, todavía es temprano para confirmarlos o descartarlos, pues las investigaciones realizadas son pocas y su calidad es insuficiente.
El grado de certeza con el que se puede afirmar que el ayuno intermitente tiene un efecto positivo en la reducción del peso y en el estado de ánimo es bajo, mientras que el de los efectos sobre las enfermedades crónicas es muy bajo.